El papa pide sacerdotes que no tengan «cara de vinagre»
Francisco pidió ayer a los sacerdotes, durante la celebración de la homilía del Jueves Santo, que tengan «olor a oveja» y «sonrisa de papá que contempla a sus hijos o sus nietos pequeños». Durante la ceremonia, que da comienzo a las jornadas que conmemoran la pasión, la muerte y la resurrección de Jesús, conminó a los curas católicos a no ser «pastores aburridos», a no tener «cara de vinagre» y a no quejarse demasiado. Reflexionó el papa sobre el cansancio de los sacerdotes, que renuevan cada año sus votos de pobreza, castidad y obediencia en esta Misa Crismal, que se celebra en la basílica del Vaticano. «¿Sabéis cuántas veces pienso en vuestro cansancio? Pienso mucho y ruego a menudo, especialmente cuando el cansado soy yo», aseguró. Dijo que existen tres clases de cansancio del sacerdote. El bueno, el malo y el referido a los enemigos.