La OMS se propone erradicar la malaria en 35 países para 2030
Es una de las enfermedades con mayor prevalencia en el mundo.
La asamblea general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que se celebra en Ginebra se llenó de buenas intenciones que se plasmaron en una hoja de ruta para terminar con una de las enfermedades con mayor prevalencia en el mundo: la malaria. En 2013, según los últimos datos recogidos por el departamento dependiente de Naciones Unidas, murieron unas 584.000 personas por culpa de esta enfermedad y se infectaron 198 millones de personas. Es, además, una de las principales causas de mortalidad infantil. Cada minuto, fallece un niño africano por el paludismo. A pesar de estos terribles datos, la lucha contra esta enfermedad está dando sus frutos. Entre 2000 y 2013, se ha logrado reducir la mortalidad en un 47% gracias a la rápida actuación de los servicios médicos, a un diagnóstico precoz y a un control de los vectores -los mosquitos que transmiten la malaria-.
Ahora, la OMS quiere dar un paso más y pretende eliminar el paludismo en 35 países para 2030. En 2014, se contabilizaron casos en 97 países y territorios. Esta nueva estrategia pretende evitar que 79 millones de personas -el 40% de los casos- sufran de fiebre, dolor de cabeza, escalofríos y vómitos, además de otros síntomas más graves como anemia grave y el sufrimiento respiratorio relacionado con la acidosis metabólica. Para 2030, la meta es acabar con el 90% de los casos gracias a la implantación de tres herramientas fundamentales: asegurar que toda la población -más de 3.900 millones viven en riesgo de padecer paludismo- acceda a los programas de prevención, diagnóstico y el tratamiento; acelerar los esfuerzos de los países más afectados para que puedan erradicar la enfermedad e impulsar la investigación y el desarrollo de nuevas herramientas.
A estos tres ejes hay que añadir, según la OMS, el compromiso político, la financiación sostenible y la colaboración entre los distintos sectores. No obstante, la OMS no habló de una partida presupuestaria concreta para este objetivo, a la espera de que el Fondo Mundial de Lucha contra la Malaria recaude el dinero necesario para poder luchar contra la enfermedad