Los tres niños secuestrados estaban con su madre y su tía en Madrid
El padre ingresó en prisión acusado de colaborar en el secuestro de los pequeños.

Colchón, junto a los contenedores de basura, donde dormía el padre de los tres niños.
Sanos y salvos. Una llamada a una comisaría de la Policía Local de Madrid sobre las cuatro de la tarde de ayer viernes puso fin a 72 horas de angustia. Las transcurridas desde la desaparición de tres hermanos de ocho, cinco y tres años que se encontraban en un centro de menores de La Carolina, en Jaén. Los niños estaban en una vivienda del distrito de Villaverde, al sur de Madrid, junto a su madre y su tía, después de recorrer en un vehículo los 267 kilómetros que separan ambas poblaciones.
El secuestro se produjo el martes por la tarde, día acordado por el Centro de Menores San Juan de la Cruz de La Carolina, bajo custodia de la Junta de Andalucía, para que el padre, Manuel M. M., de 47 años, se encontrara con sus vástagos. Fue durante la visita a un parque cercano cuando los pequeños desaparecieron, pese a que en teoría un psicólogo del centro acompañaba al grupo en cumplimiento del régimen de visitas.
El padre denunció los hechos el mismo martes por la tarde a la Policía Local de La Carolina, que le remitió a la Guardia Civil. Relató que entró en una tienda a comprar chucherías y cuando se dio la vuelta ya no vio a sus hijos. Los agentes no se creyeron la versión y una hora después procedieron a su detención como presunto colaborar de la desaparición. Entonces se dio el aviso a los puestos próximos del Instituto Armado y este jueves se amplió a todo el territorio nacional.
No obstante, el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, afirmó este jueves que las pesquisas iban por buen camino. Los agentes centraron la búsqueda en Madrid, Barcelona y Córdoba, donde viven familiares. Y ayer una llamada puso sobre la pista definitiva: el barrio madrileño de Villaverde. Allí se encontraban, en perfecto estado, los hermanos. La madre y la tía fueron detenidas porque los pequeños estaban bajo la tutela de la Junta.
En comisaría
Ambas fueron trasladas a dependencias de la Policía Municipal para tomarles declaración y esperar a su puesta a disposición judicial. La operación, no obstante, seguía abierta ante la posibilidad de que hubiera involucrada alguna otra persona en el secuestro de los niños, que iban a ser dados en acogida en pocos días.
Horas antes, el padre fue enviado a prisión incondicional por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de La Carolina. El magistrado Rubén Salinas le acusó de planear y colaborar en la sustracción. También recogió el testimonio de personal del Centro de Menores San Juan de la Cruz.
Manuel ya era un viejo conocido de la Justicia. A sus 47 años ya cumplió pena de cárcel por homicidio (el tiempo medio de condena son 15 años) y tiene un amplio historial delictivo.