Investigadores españoles crean la ‘enciclopedia’ para combatir la leucemia
Los científicos descifran por primera vez el genoma de más de 500 pacientes.
La lucha contra el cáncer, de cualquier tipo, es un combate largo, denso y en muchas ocasiones infructuoso. Las complejidades de los cánceres provocaron que hace siete años decenas de centros de investigación formaran el Consorcio Internacional de los Genomas del Cáncer (ICGC) con el objetivo de descifrar, para cada uno de los 50 tipos de cáncer más frecuentes, el genoma de las células tumorales de más de 500 pacientes. El grupo español, encargado del estudio de la leucemia linfática crónica, ha sido el primero del ICGC en completar este objetivo. El trabajo, dirigido por los doctores Carlos López-Otín, de la Universidad de Oviedo, y Elías Campo, del Hospital Clínic y la Universidad de Barcelona, ha contado con la participación de más de 60 investigadores de distintos centros.
«Descubrir el genoma de 500 pacientes es un recurso que se genera ahora del que no disponíamos», explica el doctor Xose S. Puente, de la Universidad de Oviedo, y primer firmante del artículo, publicado en la revista Nature, lo que confirma la utilidad de la secuenciación de genomas para conocer las causas genéticas del cáncer, identificar nuevos mecanismos que subyacen a su desarrollo y definir nuevas dianas terapéuticas para su tratamiento. «Este catálogo permite clasificar a los pacientes en distintos grupos dependiendo de qué gen tenga mutado, o si sus tumores van a progresar de una manera u otra o si el paciente va a responder mejor a un tratamiento», añade el investigador sobre la leucemia linfática crónica, que es la más frecuente en los países occidentales. Más de mil nuevos casos se producen al año en España.
Conocer que cambios genéticos provocan el desarrollo tumoral y cómo influyen en las distintas fases de la enfermedad es un paso fundamental para mejorar el tratamiento del cáncer, que ahora va a contar con toda esta información. «Es la enciclopedia de los genes que están mutados y que provocan leucemia enfática crónica. Se va a ir completando a lo largo de los años con nuevos datos de otros centros que estudien los mismos genes», apunta el investigador. Toda esta información «novedosa» será compartida con todo el mundo. «Cualquier investigador que esté trabajando en leucemia enfática crónica en el mundo tendrá a su disposición esta información para que se aceleren las investigaciones», apunta el científico de la Universidad de Oviedo.
El otro aspecto importante de la investigación se encuentra en el lado oscuro del genoma o el «mal llamado» ‘ADN basura’. Porque los aspectos fundamental del genoma, los que forman a la persona, como la información para hacer las proteínas que forman la hemoglobina o la creatina del pelo, solo ocupa el 2%. «El otro 98% no codifica proteínas», apunta el doctor Puente.