SANIDAD
La OMS incluye los embutidos y las carnes procesadas entre los alimentos que causan cáncer
La organización relaciona su consumo abusivo con más tumores intestinales

Salchichas precocinadas en un súper de Washington
Se calcula que el tabaco mata a un millón de personas al año. El consumo de alcohol acaba con unas 600.000 vidas —sin contar las víctimas en accidentes de tráfico—. A la contaminación atmosférica, por su parte, se la responsabiliza de más de tres millones de muertes prematuras. Por comparación, las carnes procesadas provocan cerca de 34.000 fallecimientos por cáncer anuales y las rojas, unos 50.000. Ayer, la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) incorporó estas dos últimas a sus listas de agentes cancerígenos, en la que también incluyen causantes de tumores tan dispares como el amianto, el serrín, la polución, el tabaco, las bebidas alcohólicas o tomar el sol. Y pese a incluirlas en este grupo, no por ello las considera igual de peligrosas.
«Hemos clasificado el consumo de carne procesada como cancerígeno porque hemos encontrado suficientes pruebas de su relación con el cáncer colorrectal», aseguró el grupo de trabajo de la IARC en un artículo sobre sus conclusiones que han publicado en la revista Lancet Oncology. «Y la carne roja como probablemente cancerígena para humanos». Para esta última —que incluye ternera, cerdo, cabra, caballo y cordero— aseguran que tienen evidencias importantes pero no suficientes para considerarlas definitivas.
Las primeras incluyen los embutidos, los ahumados y otras preparaciones especiales para alterar su sabor o su capacidad de conservación.
Literatura científica
En realidad, esta clasificación por parte de la IARC no es el resultado de una investigación sino un dictamen de consenso basado en toda la literatura científica disponible hasta la fecha. Que las carnes rojas y procesadas están relacionadas con el cáncer —especialmente el colorrectal— ya lo habían determinado otros estudios. En todo caso, suman un efecto nocivo moderado a otro más grave: su consumo excesivo es una de las principales causas de enfermedades cardiovasculares. Pese a todo, desde la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) del Ministerio de Sanidad piden cautela y seguir las recomendaciones vigentes, que ya recomendaban un consumo limitado de estos productos. .