José Antonio Marina: «La escuela tiene alergia a las evaluaciones internas»
El filósofo pide vincular la retribución de los profesores a los resultados de sus alumnos.
Alta tasa de abandono escolar, resultados mediocres en el informe Pisa, financiación insuficiente, centros sin un plan educativo propio, docentes sin oportunidad de desarrollar una carrera profesional y una interminable sucesión de leyes orgánicas que no mejoran lo importante: el aprendizaje de los alumnos. Según el filósofo y catedrático de instituto José Antonio Marina, el sistema educativo español funciona a medias y necesita un revulsivo urgente que permita llevarlo al nivel de las mejores. Hacen falta, asegura, cinco años de cambios a todos los niveles. De momento, publica su plan en el libro Despertad al diplodocus (Ariel), aunque también ultima el primer borrador del Libro Blanco de la Profesión Docente , un encargo del nuevo ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, sobre el que el Gobierno quiere sentar las bases de un acuerdo político que actualice el estatuto del oficio de profesor.
Aunque apunta y dispara en todas direcciones -«mientras que la ministra de Trabajo italiana se puso a llorar cuando anunció los recortes, Wert justificó los suyos como algo insignificante, con una sonrisa», pone como ejemplo del trato a la Educación en España-, Marina hace hincapié en la labor del profesor, y propone reformas polémicas. La mayor de todas, vincular una parte de su salario a los resultados de sus alumnos y de su centro. «La docencia tiene que ser una profesión de élite», asegura. «Y los que estén en ella tienen que tener la posibilidad de ascender si lo hace bien; no jubilarse igual que empezaron». También propone transformar su formación y hacerla tan exigente como la de los médicos o los ingenieros, e implantar un sistema equivalente al MIR. Si funciona bien en la sanidad, argumenta, también lo haría en la docencia. «Pero para hacerlo hay que evaluar», sentencia.
Ayer, durante un desayuno informativo organizado por Europa Press, Méndez de Vigo aseguró que estudiará la propuesta de ajustar el salario de los profesores a su desempeño profesional. «De momento, a Marina le he pedido que elabore un primer borrador», afirmó el ministro.
«La escuela tiene alergia a las evaluaciones internas pese al entusiasmo con el que evalúa a los alumnos», asegura Marina. «Pero es necesario saber qué se hace mal y qué se puede mejorar para progresar. Según el último informe Talis, un 40% de los profesores españoles nunca ha recibido un análisis sobre su desempeño profesional». Además de al docente, reclama esta labor para todo el sistema, incluidas las evaluaciones externas que trajo la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (Lomce).