SEGURIDAD VIAL
El Gobierno frena los 130 kilómetros por hora en autopistas y autovías
La reforma del Reglamento de Circulación podría quedarse en una declaración de intenciones.
Para unos algo más que una realidad deseada, para otros un ataque contra la seguridad vial y el medio ambiente, los 130 kilómetros por hora en autopista y autovías parece que sólo se van a quedar en un proyecto. El punto estrella que se blandió en la reforma de la Ley de Seguridad Vial parece que se va a quedar en un proyecto, dado que se acaba el tiempo para aprobar una reforma del Reglamento de Circulación que, en determinados puntos, el Gobierno ha ido parcheando con medidas dispares, la última la estatura mínima para llevar a los menores en los sistemas de retención infantil.
El Gobierno sabe que apostar por un incremento o una disminución de los límites de velocidad lleva aparejado un importante desgaste político. De esta manera han pasado 18 meses desde que, el 9 de mayo de 2014, entró en vigor la última reforma de la Ley de Seguridad Vial. No quedan lejos las críticas que sufrió el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero cuando, para ahorrarse la factura por la compra de petróleo, acordó bajar a 110 km/h la velocidad máxima en autovías y autopistas. Pese al ahorro energético fueron decenas de millones de euros lo que supuso el cambio de la cartelería, en una medida que hasta los ecologistas criticaron por no haber disminuido más la cifra y así hacer caer la contaminación. Luego, otra vez, hubo que pagar por volver a cambiar los carteles una vez que se subió la velocidad a 120.
Después de las expectativas alimentadas entre los conductores, las críticas al texto por parte del Consejo de Estado parecían indicar que el Reglamento necesitaba otro hervor. Y es que hasta desde el Ministerio de Fomento le llegaron las quejas al de Interior por la medida de incrementar la velocidad en las vías rápidas y el proyecto de reducirlas en las calzadas convencionales (de un carril en cada sentido).
La reforma tiene como principal novedad, si es que finalmente se lleva a cabo, una actualización de los límites de velocidad. En autovías y autopistas, siempre que la climatología y el tráfico lo permitan, se podrá autorizar en determinados tramos velocidades máximas de 130 km/h. En las carreras convencionales, dependiendo del tamaño del arcén, las velocidades permitidas serán de 90, 70 y 50 km/h. En zonas urbanas habrá tres tipos de velocidades máximas, 20, 30 y 50 km/h. En las vías sin pavimentar, la velocidad máxima será de 30 km/h. Pero para que sea una realidad todavía habrá que esperar.
En todo caso, el 80% de los conductores españoles se muestra a favor de incrementar los límites de velocidad en autovías y autopistas hasta los 130 km/h, según recogía el primer Observatorio Español de Conductores, elaborado por Ducit para el Real Automóvil Club de España (Race).