Ropa para trasnochar
Los diseñadores de Mercedes Benz-Fashion Week Madrid visten a una mujer onírica que brilla sensual en la noche .
C. M. /I. T. | madrid
Los creadores Juan Vidal y Ana Locking se sienten libres, pequeños héroes que hacen lo que quieren, lo que les sale de las entrañas para vestir a una mujer onírica, controvertida, que brilla en la noche con vestidos cuajados de sensualidad, según lo visto hoy en la tercera jornada de la pasarela madrileña.
Más que para la noche, el trabajo de Juana Martín está ideado para «bodas, bautizos y comuniones», aunque en pasarela la diseñadora cordobesa mantiene su esencia y defiende el volante y folclore andaluz. «Nos reinventamos cada temporada, sin perder el ADN», desvela. Por la mañana, Amaya Arzuaga trabajó el patrón hasta crear volúmenes suspendidos y siluetas que gravitan con la intención de crear una moda de arquitectura espacial. A primera vista parece que no tiene patrón alguno, pero sin embargo son prendas pensadas, muy estudiadas.
Relajada y armoniosa fue la propuesta de Iñaki y Aitor Muñoz, dúo creativo de Ailanto, que propusieron fluidos vestidos de aire folk con canesús y volantes, pantalones de talle muy alto que parecen faldas o pichis rectos en patchwork, prendas que se acompañaban de vistosos collares a modo de tapiz. El pantalón fue la pieza más importante de Moisés Nieto, aunque también ha expresado la feminidad de la mujer a través de minivestidos que dibujan la silueta al ritmo de los volantes y el contraluz de los encajes.
Miguel Becer, alma de la firma ManéMané, reinterpreta las prendas de la abuela en versión contemporánea, con un toque transgresor.
Mané Mané y Moisés Nieto, una interpretación del fusilamiento de las trece rosas para cerrar su trilogía de la España profunda.