Las claves
1. Momento Cero. Cada sesión comienza con un momento individual en el que el instructor debe asegurarse de que cada alumno cuente si tiene alguna inquietud o preocupación. Es importante realizar, cada cierto tiempo, un seguimiento detallado de las asignaturas de los chicos para comprobar que todo esté bien o tomar las decisiones oportunas para que el alumno aproveche su potencial cada día.
2. Entrenamiento cognitivo. Este bloque con el que comenza cada sesión se basa en juegos matemáticos que potencien y desarrollen capacidades. Se deben realizar desde diversos medios: partiendo del ordenador, manipulando objetos y, por supuesto, realizando los tradicionales problemas de razonamiento lógico donde, a partir del uso del papel y lápiz y con su razonamiento, lleguen a la solución correcta.
3. Trabajo. Cada día se trabajará un tema distinto. Para llevarlo a cabo de una manera diferente a la estrictamente escolar, se intentará presentar material y medios diversos, utilizando distintas estrategias metodológicas innovadoras y motivadoras, que cada día sorprendan al niño y hacen que se amplían sus intereses. Partirán de lecturas variadas de libros o artículos, lectura de periódicos o vídeos.
4. Creatividad. Este bloque consiste en poner en práctica el trabajo llevado a cabo ese día o en las últimas sesiones, de forma original. El objetivo es potenciar en el alumno la creatividad a todos los niveles, ayudándoles a asimilar contenidos, contribuyendo a su autoconocimiento y autorrealización y a que se sorprendan de sus capacidades, intereses y se superen cada día desde la autoexigencia.