‘Riders’ en León, el reto de la calle
La cámara del leonés Diego Soto se ha convertido en uno de los objetivos más buscados por las primeras figuras y ‘amateurs’ del deporte urbano, que llegan a León a grabar sus saltos. Los ‘riders’ de León piden mejores pistas para la práctica deportiva.
Diego Soto graba a Héctor Guerra en las escaleras junto a la Catedral. El objetivo es conseguir imágenes impactantes que llamen la atención del público que sigue los deportes urbanos en las redes sociales de youtube y vimeo.
carmen Tapia | león
León se posiciona como uno de los escenarios favoritos para que los riders más influyentes en deporte urbano graben los videos que después suben a las redes sociales para promocionar la actividad y conseguir patrocinadores. Vienen en busca del objetivo de la cámara de Diego Soto, —6 on six side— especialista en trabajos audiovisuales de deportes urbanos. Soto es uno de los filmmaker finalista a los premios Action Sports Trickon. La comunidad Action Sports es la que aglutina al mayor número de especialistas del BMX, FMX, freeski, kite, inline, lifestyle, longboard, MTB, skate, skim, snowboard, surf, wake, windsurf y muchos deportes más. «Aunque parecen juegos es un mundo realmente caro», asegura. «Están todo el año rompiendo cosas, incluidos músculos y huesos», asegura Soto
La promoción en las redes sociales (youtube y vimeo) se ha convertido en el primer trampolín para el éxito. «Lo más importante es buscar el momento y la sorpresa de la gente». Y con las sorpresas y agresividad que muestran las imágenes, León se promociona entre los seguidores de un mundo que queda fuera de los folletos turísticos. Soto tiene colgados en la red 40 videos de deportes extremos. «La Catedral de León está de fondo en casi todos los videos que difundo por el mundo», asegura Soto. «Me he empeñado en iniciar las grabaciones aquí, pero luego nos trasladamos a Burgos, que tiene muy buenas pistas, Málaga y otros lugares del mundo con muy buenas instalaciones. Tenemos mucha repercusión fuera de gente que se interesa por León».
Pero a la ciudad le fallan las instalaciones. «El skateparks de Papalaguinda está en precario. Hemos ido varias veces al Ayuntamiento para pedir mejores instalaciones, pero se pasan la bola unos a otros. Una de las opciones es cerrar la pista, aunque cobren una cantidad simbólica por entrar, para que esté cuidada. Geográficamente, León está situada en un lugar estratégico para impulsar estos deportes, pero no lo están potenciando».
Patines y bicicletas salen de las pistas para buscar nuevos retos en la calle. Conocen el suelo de la ciudad como la palma de su mano. No hay rampa, bordillo, escalera o barandilla que se les resista. Más que un hobby, es un deporte que mueve mucho dinero. «La grabación de los videos es una herramienta muy importante para buscar patrocinadores. Es un deporte caro porque se rompen muchas piezas».
Héctor Guerra tiene 24 años. Sale de las pistas a la calle. «Ahora lo tengo como un hobby, pero gracias a Diego espero convertirme en un profesional, que me conozcan en las tiendas y tenga patrocinadores». Lleva diez años sobre las ruedas de una bicicleta. «Empecé porque mi padre no quiso comprarme una moto». Estudia cuarto curso de Ciencias Ambientales en la Universidad de León. «Mi objetivo ya ni siquiera es ganarme la vida sino viajar y conocer a gente que me ayude con las marcas».
Uno de los clientes fijos de Diego Soto es Aritz Ortega, bilbaíno con gran imparto por su pericia sobre los patines. «Rider se denomina a la persona que monta sobre un patín, bici, monopatines o lo que fuera», aclara Soto. A León se han desplazado ya patinadores profesionales como Ganesh Rios y Mikel Arteaga. «He grabado en León, pero también en las competiciones profesionales en Nueva York, Holanda e Irán, a través de la compañía Razors Skate». Ha grabado el Night Street session Montilla (Córdoba), el NY City Invitational, Onda Summer contest (Castellón), WinterClash 2016 Hollanda Eindhoven. «Todo deportes urbamos». Con Razors Skate Iran ha realizadon su último trabajo en Teherán.
«Llevo patinando 25 años y en el año 2000 me compré una cámara, pero no tenía ordenador y veía lo que grababa como podía. Once años después me compré un ordenador y una cámara mejor. Soy autodidacta y actualmente compagino este trabajo con las clases extraescolares de patines para los niños de los colegios de León»,