Cuando los guías son otro reclamo turístico
Los dos perros de Carracedo de Compludo orientan y acompañan a los visitantes hacia la cascada El Gualtón.
‘Roca’ y ‘Musgo’, los dos labradores que guían amablemente a los turistas hasta la Cascada de El Gualtón. ANA F. BARREDO
raúl ramos | ponferrada
Cada pueblo tiene una forma de dar la bienvenida a sus visitantes. Algunos ponen un monumento o el nombre de la propia población. Carracedo de Compludo cuenta con dos guardianes de excepción para dar la bienvenida a los turistas y acompañarlos hasta la cascada El Gualtón todas las veces que sean necesarias durante el día.
Carracedo de Compludo no sólo cuenta con el atractivo de los valles exuberantes de gran frondosidad, como la gran cascada —en la época del deshielo es mucho más espectacular—, de casas construidas en piedra dentro de la Tebaida berciana, sino también, como último reclamo turístico, goza de la acción de estos peculiares guías y guardianes, que son en realidad dos perros, Musgo y Roca , de raza cruzada entre labrador y braco.
Aunque no hayan recibido ningún adiestramiento por parte de los vecino, estos dos animales forman de la misma manera que fueran unos guardianes del Buckingham Palace. Durante la travesía señalizada al salto de agua permanecen al lado de los turistas mientras estos disfrutan del maravilloso paisaje y consiguen deleitar sus sentidos dentro de la catarata. Tras hacer esta labor consiguen que la ruta sea todavía más atractiva para los turistas y los propios habitantes.
Como los perros son de todos y por tanto pertenecen al pueblo, son alimentados por diferentes vecinos y cuentan, por supuesto, con la atención veterinaria correspondiente. Si por el día son los guías, con la caída del sol se convierten en guardianes. No dejan pasar a extraños, que fundamentalmente son jabalíes en busca de comida y no dudan en ahuyentarlos.
Habitualmente descansan en un antiguo cobertizo: «Viven como reyes», envidió un paseante por el pueblo, que también recordó cómo llegaron a la población ponferradina: «No había perros en el pueblo y un vecino se ofreció a traer a dos cachorros», explicó uno de los habitantes de esta población.