Entre los árboles y el suelo
La hipótesis de que se hubiera caído de un árbol representa una evidencia científica de que la australopiteca aún continuaba colgándose de las ramas de los árboles. Los expertos creen que puesto que era tanto terrestre como arborícola, las características que le permitían moverse en el suelo podrían haber comprometido su habilidad para trepar por los árboles, disponiéndola a caídas desde las alturas.