La farmacia rural no llega a fin de mes
La supervivencia de la farmacia rural está en riesgo por la despoblación. La Junta ha ayudado con 107. 886 euros en dos años a 33 boticas de León por su escasa viabilidad. El Colegio de Farmacéuticos prepara un Plan de Racionalización.
carmen tapia | león
La despoblación de los pueblos está acabando, también, con las farmacias rurales. 33 oficinas de farmacias de la provincia de León tienen la viabilidad económica comprometida (VEC)y reciben ayudas de la Junta de Castilla y León para que sigan abiertas. En dos años, la administración autonómica ha repartido 107.886 euros —una media de cien euros mensuales por farmacia— para que las boticas rurales sigan ofreciendo un servicio cuya facturación ha caído —20%— en picado en los últimos diez años. También la
Diputación se ha comprometido con 50.000 euros para ayudar a las farmacias rurales a sufragar los gastos que ha supuesto la implantación de la receta electrónica.
La venta libre de productos que no son medicamentos apenas representa el 10% de la contabilidad anual, que se nutre casi exclusivamente de medicamentos para pacientes crónicos, mayores y jubilados. Un servicio necesario que la nueva directiva del Colegio de Farmacéuticos de León, con Javier Herradón al frente, va a planificar. Para tomar decisiones van a contar cada cliente que entra en las farmacias que están en servicio de urgencias en la zona rural. La media de visitas semanales en las guardias nocturnas no superan las dos personas. «No sobran farmacias», asegura Herradón, que rechaza la propuesta de la patronal del sector (FEFE) que aconseja cerrar 2.000 oficinas en España. «El plan en León consiste en distanciar los puntos en los que hay una farmacia abierta por la noche. Por el día es un servicio necesario».
Entre las propuestas que Herradón pondrá sobre la mesa es la incorporación de un teléfono que permita al médico o al paciente, llamar a la farmacia de guardia y preguntar si dispone del medicamento prescrito. «Con eso nos aseguramos que cuando el paciente sale de la consulta tenga claro dónde está su medicación». El presidente destaca la escasa población a la que se atiende de noche en la zona rural. «Hacemos guardias en poblaciones de 200 habitantes y no va nadie a las farmacias de noche o si acude alguien es para compra algo no urgente».
En Castilla y León ha 3.962 farmacéuticos colegiados, de los cuales 720 están en León. «No hay paro. Al contrario. Algunas farmacias tienen problemas para encontrar sustitutos o suplentes», dice Herradón. «En las farmacias de las capitales estamos aguantando el tipo, pero en la zona rural estamos al límite de la explotación. No pueden dar más de sí».