Diario de León

Guerra al turismo de borrachera

Vomitonas, gritos, desórdenes públicos... En los últimos años, Léon se ha convertido en uno de los destinos preferidos por las despedidas de soltero en el noroeste. Hosteleros y vecinos se quejan de la repercusión de un turismo que, dicen, pauperiza el negocio..

Una parte de los hosteleros asegura que muchas de las despedidas de soltero que se acercan a la ciudad no tiene como finalidad el alcohol. BRUNO MORENO

Una parte de los hosteleros asegura que muchas de las despedidas de soltero que se acercan a la ciudad no tiene como finalidad el alcohol. BRUNO MORENO

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

cristina fanjul | león

Un grupo de jóvenes en estado de embriaguez utiliza un contenedor como si fuera un balón de fútbol. Son las cuatro de la tarde en la Plaza Mayor y las terrazas se van vaciando a la misma velocidad que suben los decibelios de una de las despedidas de soltero que ese fin de semana atestan la ciudad. Sin embargo, los propios hosteleros de la zona no se ponen de acuerdo acerca de la conveniencia de atacar o promocionar un tipo de turismo que en los últimos años ha crecido en León. «Deberían irse a la Candamia y molestar allí todo lo que quieran», dice uno de ellos. El Barrio Húmedo está dividido, pero cada vez son más los hosteleros que creen que deberían tomarse medidas para atajar el turismo de despedidas de soltero que ‘invade’ la ciudad durante los meses de primavera y verano. El hostelero que habla, encargado de uno de los establecimientos con más solera de León, asegura que en el local decidieron no servir a este tipo de clientela y subraya que el daño que las despedidas están generando a la hostelería del casco antiguo es cada vez más importante. «Antes, los fines de semana, las terrazas estaban llenas de familias. Pero a ver cómo consigues que se queden cuando en la mesa de al lado tienes grupos borrachos medio desnudos y con megáfonos».

León no es la única ciudad del norte afectada por este tipo de turismo, caracterizado por el alcohol, el desorden público y el bajo presupuesto. Lugares como Logroño y Salamanca ya han plantado cara a grupos de jóvenes que ‘asaltan’ las ciudades durante los fines de semana. Salamanca aprobó en 2015 una ordenanza municipal para evitar los excesos y actitudes que puedan atentar contra la dignidad de las personas. Situaciones de nudismo urbano, la proliferación de disfraces inapropiados o la utilización de megáfonos que puedan perturbar el descanso han sido combatidos desde el consistorio. Logroño también puso coto a los desórdenes públicos generados por las borracheras de las despedidas de soltero y prohibió las charangas.

El Ayuntamiento de León no ha puesto en marcha, de momento, medidas para controlar el desfase de las despedidas, si bien la policía local actúa contra las charangas que acompañan a los jóvenes en su ruta de local en local. «Este año hemos tenido cuatro o cinco quejas por las charangas, por el ruido que hacen dentro de los locales. Además, hace dos hubo un momento de alarma a causa de los botellones y los destrozos de mobiliario urbano», asegura Martín Muñoz, jefe de la policía local. El responsable municipal explica también que este año el responsable de una empresa de charangas acudió al Ayuntamiento para solicitar permiso para salir sin necesidad de solicitar autorización municipal, extremo que fue denegado.

A favor

El presidente de la Asociación de Hosteleros del Barrio Húmedo, Ramón Benavides Rubio, asegura que hay establecimientos de la ciudad que promueven León como destino de despedidas, y pide que no se criminalice. «La media que deja cada persona que viene está en los 200 euros y el 30% de lo que gastan se queda en la hostelería», asegura. Benavides precisa que hay grupos que no visitan la ciudad con la finalidad de emborracharse y que, más bien al contrario, practican un tipo de turismo que beneficia a toda la provincia. «Hay muchos que realizan descenso por cañones, que visitan la montaña, que acuden a la cueva de Valporquero. Hay que discriminar porque no todos los jóvenes son iguales», dice. Además, el representante de los hosteleros del Húmedo defiende que quienes se quejan de las despedidas «son los mismos que tienen los bares vacíos». Por otro lado, Ramón Benavides lamenta que la coyuntura económica actual hace «imposible» poner en marcha medidas turísticas que atraigan a otro tipo de público y subraya que en el caso de los empresarios del Húmedo «cada uno va por su lado». «No hay una política común. Ahora mismo sólo somos cuarenta afiliados cuando en la zona hay más de cien establecimientos».

Todos los consultados aseguran que en los meses de buen tiempo, León absorbe cada fin de semana entre 30 y 40 despedidas, una cifra que da una idea del problema de ruido que provocan en los vecinos.

Es el caso de la presidente de la asociación de vecinos León Típico, Pilar Castañón Tascón, que se vio obligada a abandonar su casa en la calle Ramiro III ante la imposibilidad de convivir con los decibelios provocados por algunos de los locales del Húmedo y las despedidas de soltero. «El barrio es zona acústicamente saturada (ZAS) y, sin embargo, no se respeta nada». Esta vecina asegura que los habitantes del Húmedo sufren las molestias del «cachondeo» desde el mediodía hasta altas horas de la madrugada. «Hay comunidades de vecinos obligados a convivir con la fiesta porque los pisos se alquilan a grupos de despedidas de solteros. Acudimos a la Mesa del Ruido del Ayuntamiento pero no sirve de nada», lamenta Pilar. Y es que según marca la ley, la música en el exterior de los locales está prohibida salvo durante las fiestas. «Se lo salta todo el mundo», denuncia. Subraya, a modo de ejemplo, que en la finca en la que ella vivía había trece vecinos. «Ahora tan sólo quedan tres». Pilar advierte de que el Barrio Húmedo se está quedando deshabitado y exige soluciones. «A mí me han insultado, me han acosado llamándome a mi casa a las tres de la mañana. Son cosas que no se pueden consentir». Pilar abunda en la crítica y asegura que cuando ella compró su vivienda —sobre plano— les aseguraron que en los locales no se establecería negocio alguno que tuviera que ver con la empresa nocturna y de ocio. «Nos prometieron que no se harían ni discotecas ni locales musicales. Sin embargo, ellos se han quedado y nosotros nos hemos tenido que ir».

Postura oficial

Fuentes del Ayuntamiento también manifiestan que en la Oficina de Turismo se han registrado quejas de visitantes a causa de las despedidas, si bien aseguran que se trata de un tipo de turismo que desciende. «Para que un destino sea atractivo para el turista, debe mantener un equilibrio», subrayan, al tiempo que aseguran que el negocio que generan estas visitas es mucho más bajo que el que deriva del turismo de negocios, el cultural y el idiomático. En este sentido, la concejala de Turismo, Margarita Torres Sevilla, asegura que «el turismo de la despedida de soltero evidentemente está en el mercado y es una iniciativa que no podemos ni favorecer ni impedir. Pero desde el Ayuntamiento nuestra apuesta decidida es un turismo de congresos, cultural, familiar e idiomático. León tiene que potenciar una industria turística basada en las experiencias culturales únicas y por este tenemos que apostar».

En internet prolifera el número de empresas online que ofrece paquetes cerrados a los integrantes de las despedidas, con ofertas que oscilan entre los 37 y los 200 euros por persona. Las posibilidades van desde la posibilidad de autobús de ida y vuelta, cena con espectáculo de drag queen , hasta actividades que incluyen paintball, espeleobarranquismo en las cuevas de Valporquero, karting, rafting o reuniones tupersex. Además, la mayoría de estos negocios incluyen la posibilidad de contratar boys o striper en privado por precios que suelen rondar los 200 euros. Una de las opciones más controvertidas es la denominada como gymkana borracha, que permite comprar por adelantado un número cerrado de consumiciones.

Ninguna de las empresas con las que el periódico se ha puesto en contacto quiso explicar cuál era la base de su negocio o con qué establecimientos leoneses trabajaban.

tracking