Las herencias invisibles
No tributan y no se conocen. La Iglesia se escuda tras la ley de protección de datos para no aportar información sobre las herencias que recibe. Sin embargo, en el último año fiscal, declaró alrededor de 400.000 euros en concepto de donaciones....
Este inmueble, del centro de la ciudad, lo recibió la Diócesis como herencia de dos hermanas. MARCIANO PÉREZ
cristina fanjul | león
No hay datos. La Iglesia se escuda detrás de la Ley de Protección de Datos para evitar hablar de las donaciones y herencias que la Diócesis de León ha recibido en los últimos años. «Las cuentas están publicadas, pero no podemos entrar en ese capítulo porque traspasaríamos la ley y en muchos casos estamos en conversaciones con los otros herederos», destaca Pedro Puente, vicario de Asuntos Económicos de la Diócesis. Sin embargo, asegura que los fieles leoneses son generosos con la iglesia a la hora de testar y destaca que siempre se cumple de manera escrupulosa y fiel con las últimas voluntades de los finados. Así, explica que este mismo año han recibido un inmueble en el centro de León y una casa con una finca en un pueblo de la provincia, pero rechaza dar más indicaciones. «Aún está todo en trámites», se excusa.
En estos momentos, el Obispado rehabilita dos plantas de uno de los inmuebles más céntricos de la ciudad, legado por dos hermanas a la Diócesis hace varios años. Pedro Puente explica que durante al menos los últimos doce, «no se ha tocado nada» para respetar el deseo de las anteriores propietarias. «Querían que los inquilinos continuaran viviendo en estos pisos hasta que fallecieran y que les respetáramos el alquiler, y eso es precisamente lo que hemos hecho», manifiesta el vicario. Las obras, que ya se encuentran avanzadas, finalizarán este año y Pedro Puente sostiene que se sopesa dedicar uno de ellos a acomodar a una familia de refugiados. Cada planta dispone de más de 300 metros cuadrados y se construirán apartamentos de dos habitaciones, dos baños, salón y cocina. Pedro Puente añade que resulta muy complicado hacer un listado de todas las herencias recibidas por la Diócesis porque tanto cada parroquia como los Cabildos tienen entidad jurídica propia y también reciben legados.
En cualquier caso, la Diócesis acumula una abultada cartera de propiedades que, sólo en la ciudad, suma 251, entre las que se cuentan 117 viviendas y 12 parcelas. En las cuentas presentadas por la Diócesis en el 2015, la Diócesis presenta unos ingresos de 4.504.311 euros, de los que un 8,56% se refieren a donaciones de los fieles. Es decir, la Iglesia declaró el anterior año fiscal alrededor de 400.000 euros de dádivas y legados de los contribuyentes leoneses. Las herencias recibidas por la Iglesia son, por lo tanto, cuantiosas. A esa cifra hay que sumarle un 17,76%, casi 760.000 euros cuya procedencia datan en los ingresos corrientes, por arrendamientos y financieros. En el año 1990, comenzó a construirse en Toral de los Guzmanes un monasterio de clausura para la Orden de las Jerónimas a la que una mujer había dejado toda su herencia en el año 1982. Asimismo, una leonesa donó hace doce años alrededor de 600.000 euros para la construcción de una iglesia en La Lastra, que aún no se ha inaugurado.
«Manos muertas»
Precisamente en el 2015, el vicario episcopal de Relaciones Públicas de la Diócesis, Antonio Trobajo, precisaba una información de León en Común en la que el grupo político criticaba a la Diócesis por el alquiler de un local en Torres de Omaña para la puesta en marcha de un bar. El representante eclesial detallaba que el local se encontraba en Torres de Omaña y era propiedad del seminario conciliar de San Froilán. Fruto de una herencia, Antonio Trobajo aseguraba que la voluntad de testador era que con el rendimiento que produjera la donación se subviniera a las necesidades del Seminario y de los seminaristas. «De ahí que, al no ser necesaria para servicios eclesiales, se haya buscado que no sea un bien de manos muertas, que en tiempos fue una de las razones que se esgrimieron para proceder a la desamortización de bienes eclesiales», destacaba. Pedro Puente admite que la Diócesis no tributa por impuesto de Sucesiones ni por Plusvalía y destaca que se debe a la Ley de Fundaciones. «Todo lo que recibimos como herencia se destina a fines sociales», asegura. En este sentido, hay que recordar que el acuerdo firmado entre el Estado Español y la Santa Sede 1979 recoge que la Santa Sede, la Conferencia Episcopal, las diócesis, las parroquias y otras circunscripciones territoriales, las Ordenes y Congregaciones religiosas y los Institutos de vida consagrada y sus provincias y sus casas tendrán derecho a la exención total de los Impuestos sobre Sucesiones y Donaciones y Transmisiones Patrimoniales, siempre que los bienes o derechos adquiridos se destinen al culto, a la sustentación del clero, al sagrado apostolado y al ejercicio de la caridad.
El vicario de Asuntos Económicos de la Diócesis de León subraya, además, que una de las organizaciones de la Iglesia que más herencias recibe es Cáritas. De hecho, la entidad católica se financia de manera esencial gracias a las donaciones privadas, puesto que tan sólo el 23% de los fondos que recibe son públicos.