LA ÚLTIMA DEL DIARIO
Videojuego como espectáculo de masas
La feria Gamelab arranca con el debate de tendencias como las plataformas de televisión para retransmitir combates
Uno de los participantes juega con un videojuego en la feria de L’Hospitalet de Llobregat. ALEJANDRO GARCÍA
barcelona | efe
El salto de los videojuegos del placer privado al espectáculo de masas centró ayer el debate en la primera jornada del Gamelab, que en su inauguración contó con la presencia de Mike Sepso, un gurú de los llamados eSports.
Sepso, cofudandor de la MLG (Major League Gaming) y vicepresidente sénior de Activision Blizzard Media Networks, ya había estado en la anterior edición de este congreso y ayer regresó para hablar sobre las tendencias de futuro de estas competiciones en línea, que han revolucionado el sector de los videojuegos.
Una de las claves de futuro es el interés de algunas plataformas de televisión por retransmitir este tipo de competiciones, como por ejemplo Movistar, que ha creado un canal específico para ofrecer competiciones de deportes electrónicos.
Otros expertos que participarán en esta edición del Gamelab son el referente de los juegos de autor Fumito Ueda y uno de los expertos con más antigüedad en este campo y precursor de los juegos de rol Ricard Garriot.
El fundador del Gamelab, Gonzo Suárez, señaló en declaraciones a los medios que evoluciones como las que se están viendo en los eSports demuestran la «mutabilidad» del sector de los videojuegos, donde las innovaciones se traducen con facilidad en transformaciones profundas.
Apuntó que la aplicación de la realidad virtual también puede «romper una barrera», ya que permitirá «concentrar horas de juego dentro de unas gafas».
Otra de las tendencias que señaló Suárez es el cambio en la manera de acceder a los juegos, consistente en el trasvase de la compra física a la descarga en red.
«El 75 % de la facturación en Estados Unidos se está produciendo en individuos que bajan de la red, no cogen la caja. Esto no quiere decir que se vaya a acabar el negocio de la caja, pero va a quedar circunscrito al fetichismo».