Una cárcel sólo para los gais

Detalle de uno de los módulos de la cárcel. SEBASTIAO MOREIRA
apu ramírez | porto alegre
Con el lastre de estar en el país con más homicidios de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales (LGBTs) de América, algunas cárceles brasileñas han adoptado medidas para evitar que esta violencia afecte a sus presos, separándolos del resto de internos. Es el caso del Presidio Central de Porto Alegre (sur de Brasil), que fue elegido el peor del país por sus instalaciones y el hacinamiento de los internos pero que en 2012 se convirtió en la segunda cárcel brasileña en abrir una galería para los presos gays, travestis o bisexuales. «Es una forma de hacer efectiva la dignidad de la persona humana y también una oportunidad para que el Estado preserve los derechos de presos y su orientación sexual y para evitar cualquier tipo de prejuicio en el cumplimiento de las penas», aseguró el día de la inauguración de la galería el defensor público Lizandro Wottrich.