Vivir en paz con el alcoholismo
Familiares aprenden en Alcohólicos Anónimos a convivir con los enfermos. El grupo Renueva reúne mañana en la capital leonesa a personas de otras provincias
Madres, hijas y esposas se echan una mano en las sesiones de Alcohólicos Anónimos para aprender a convivir con el alcohol. RAMIRO
carmen Tapia | león
«El alcoholismo es una enfermedad de contagio emocional». La frase es de una leonesa, mujer de una personas alcohólica que aprendió a «convivir en paz» con su marido después de varias sesiones con los grupos de autoayuda de Alcohólicos Anónimos. Una veintena de personas, familiares de enfermos, asisten asiduamente a las reuniones que se celebran en la Iglesia de Santa Ana, sede de la organización. El grupo Renueva, perteneciente a Al- anon (ayuda a los familiares de alcohólicos) celebra mañana sus siete años de existencia con un encuentro extraordinario en la Iglesia de Santa Ana al que han invitado a familias de otras provincias. Comparten experiencias traumáticas, de soledad, de miedo y angustia que «sólo se superan con amor y la decidida intención de ayudar a maridos, esposas, hijos o hijas a superar su enfermedad». Son experiencias traumáticas que los familiares viven en el anonimato. «Nadie de mi familia conoce el problema, no queremos que se sepan quienes somos porque la sociedad estigmatiza a los enfermos alcohólicos», asegura una de las participantes en los grupos de ayuda. Ayuda que sólo se consigue, según la experiencia, «aceptando». «La primera vez que llega un familiar a las sesiones quieren salvar al familiar enfermo, que deje de beber, pero ese no es el objetivo. En nuestro grupo aprendemos a recuperarnos nosotras, las familias, vemos que no estamos solos y que el afán de controlar al enfermo para que no beba no funciona porque no se puede hacer nada. Aprendemos a aceptar lo que nos toca vivir».
El alcoholismo se lleva por delante a las familias. «Cuando estás en las redes de la enfermedad vives contagiado del alcoholismo. El programa te ayuda a trabajar la autoestima, aprender a escuchar porque cuando hay un enfermo alcohólico en casa dejas de ser persona, vives en un mundo boca abajo. Aprendemos a vivir y a dejar vivir».
Las personas interesadas en recibir información o asistir a los grupos pueden llamar al 660307294. Los grupos son anónimos.