LEONESAS DE AYER Y HOY
La leonesa que rompe el techo de cristal en la música electrónica
HARA ALONSO BÉCARES
nacho gonzález
ana gaitero | león
Hara Alonso vuelva a casa. Y no sólo para la Navidad. Viene a la tierra con la mochila repleta con sus experiencias en el diseño sonoro y la composición. Con Pianoïse, el dúo que ha desarrollado combinando piano contemporáneo y música algorítmica.
Es el último trabajo de esta joven pianista y compositora, nacida en Astorga hace 27 años, que despunta en el mundo de la música electrónica y la improvisación después de completar su formación musical en Helsinki con el Erasmus que le abrió las puertas a un universo creativo a caballo entre dos mundos, el clásico y la música contemporánea y electrónica. Su filosofía es que ambas esferas musicales, la académico y la que surge fuera de los estrictos márgenes que tenía hasta hace poco, «pueden mezclarse y entenderse».
El momento creativo que se vive es propicio. «Se están rompiendo muchas barreras», apostilla. Así lo ha vivido en su proceso formativo. «Ya no son mundos divididos. Todo está en el todo, también a nivel estético», apostilla. Para Hara Alonso, la llave que le ha permitido abrirse a las nuevas corrientes creativas en la música y a su carrera como compositora fue «salir al extranjero». El camino ha sido «suave». «Me han llevado de la mano abriéndome a escuchar otras músicas y nuevos medios de expresión», comenta. Actualmente, es una de las pocas mujeres que compone y que lo hace en un terreno aplastantemente masculino, como es el ámbito de la música electrónica.
Sólo el 0,1% de la programación musical que se hizo en Suecia este año tenía como protagonista a las mujeres y el 0,01% fue de música electrónica hecha por mujeres. En este pequeño porcentaje está la aportación que Hara Alonso realiza como música freelance en el país nórdico donde reside actualmente.
«Hay que romper el estereotipo de que la música electrónica es masculina, en parte porque se considera más difícil al estar relacionada con las matemáticas. Hay una barrera social», admite. Ella ha conseguido romper el techo de cristal de un mundo de hombres.
Hara Alonso, comenzó a tocar el piano con seis años en la Escuela Municipal de Música de Astorga. Tras obtener el grado medio en el Conservatorio de la capital maragata, como alumna de Adolfo Muñoz, fue a estudiar el grado superior a Salamanca, con Sofía Hase. Con 18 años entró como pianista en la Joven Orquesta Sinfónica de Castilla y León y ofreció conciertos a lo largo y ancho de la geografía española y europea en 2008 y 2011.
La música no fue una elección fácil. Pero era el único camino que veía. «Siempre tuve muchos intereses e inquietudes. Mis padres me han abierto posibilidades y me han inspirado siempre. Por eso me costó decidirme por el piano».
En Astorga vivió un ambiente con «un nivel muy alto en el conservatorio», pero a la vez con «mucha gente y una comunidad de amigos». «En Salamanca me di cuenta de que era muy duro, pero no sabía qué otros caminos escoger», admite.
En la Academia Sibelius de Helsinki finaliza sus estudios de la mano de la profesora Hamsa Juris. En esa etapa empieza a colaborar con el compositor colombiano Sergio Castrillón, y posteriormente realiza en máster de Improvisación Contemporánea en la Academia de Música de Estonia con Anto Pett, Anne Liis-Poll y Taavi Kerimae en música electroacústica. Accede al Máster Europeo CoPeCo, Contemporary Performance and Composition (www.copeco.net), para 8 músicos, intérpretes y compositores de todo el mundo y durante dos años estudia en cuatro ciudades, un semestre en cada una: Tallinn, Estocolmo, Lyon y Hamburgo. «Fue una oportunidad única para realizar colaboraciones, establecer lazos internacionales y conocer cuatro conservatorios europeos de primer nivel», comenta.
En 2016 gana el primer premio Martín Chirino de composición musical en su primera edición con la pieza La confluencia infinita del infinito. Actualmente vive en Estocolmo, ofrece conciertos, espectáculos de danza y colabora con diversos colectivos. «Allí se apoya la cultura en general y también el arte contemporáneo. En España vamos muy retrasados. Prima la filosofía de ´búscate la vida’», puntualiza.
En León tiene en marcha el proyecto Los sonidos de la escuela, que nace bajo los auspicios de la Fundación Cerezales Antonino y Cinia y se desarrolla con el CRA del Porma durante tres años bajo la dirección del musicólogo, pedagogo y percusionista Luis Martínez. «Es un proyecto educativo que busca enseñar música de una manera más experimental e innovadora, acercando a los niños a la escucha activa, a los juegos de percucusión, timbre y búsqueda de sonidos rurales», explica. La leonesa realizará composiciones para Juventudes Musicales y para los niños y las niñas.