María Lafuente hace León y moda en la pasarela
Sororidad de Lafuente con prólogo de Los Vivancos, complementos de arte urbano de Truck Art Porject, camiones de Palibex y bordados de las Amigas del Traje de Lagartera en el desfile de la leonesa
María Lafuente, al frente de las modelos que desfilaron con su nueva colección. RAQUEL P. VIECO
Con María Lafuente hay un plus de turismo urbano madrileño que incorpora a su presencia en la Semana de la Moda de Madrid. En este caso, La Nave, antigua fábrica de ascensores Boetticher, en Villaverde. Imponente edificio resto de un pasado industrial por el que la Sororidad de Lafuente trascendió ante los ojos del público seguidor de la diseñadora leonesa. Y la sorpresa: Los Vivancos, que prologaron el desfile a ritmo de taconeo. Tras la descarga del baile y fuerza de los hermanos Vivancos, comenzó un desfile que sirvió para materializar ese concepto de colaboración con el que presenta María Lafuente sus colecciones. Desde la puesta en escena, al lugar, los complementos, el arte urbano de Truck Art Project con los camiones de Palibex, hasta los bordados de las Amigas de Traje de Lagartera, entre otros. En todos los casos no se trata de adornos accesorios sino que pretende incorporarlos a la filosofía de la colección. En este caso Sororidad es respeto y no emular a los que no lo practican. Tonos rojos, grises, azules, en vestidos lisos, inicialmente, sirvieron para pintar ese universo en el que se mueve a sus anchas María Lafuente. La Sororidad de Maria Lafuente mostró esa idea de que los intereses, necesidades y prioridades de hombres y mujeres se valoren por igual.
Y Lafuente dice que eso se traduce en esta colección a base de preguntas que surgen tanto desde el universo femenino como el creativo. E incluso va más allá cuando afirma que en su conjunto el objetivo es alcanzar un mundo más justo, solidario y sostenible. Junto a la estética, María Lafuente volvió ayer a poner el acento en una moda en la que haya las mayores garantías en el proceso de producción y respeto al medio ambiente.
La experiencia de ver moda fuera de los entornos habituales tuvo el encanto de lo nuevo y los imprevistos de un espacio acondicionado para la ocasión. Pero como fue debido a la gran afluencia de seguidores que no querían perderse la cita, resultó incómodo pero exitoso. La presencia como modelo de Inma Del Moral, junto a la top Madelaine Hjört fueron también alicientes dentro de la apuesta de la creadora leonesa por una moda y una vida llena de Sororidad. Hacen falta palabras.
El pincho final fue muy leonés con productos de la tierra.
El taconeo de Los Vivancos como prólogo del desfile. RAQUEL P. VIECO