Aconsejado ante un tumor irreversible o enfermedad neurológica muy grave

Antonio Blanco. OTERO PERANDONES
c. tapia | león
«La eutanasia es un deseo residual», asegura el presidente del Comité de Bioética de Castilla y León, Antonio Blanco Mercadé. «La eutanasia no es un problema de fondo, si ofrecemos unos buenos cuidados paliativos el paciente no querrá morirse».
Mercadé reconoce que «el dolor tiene que tratarse mejor», y acabar con la ansiedad y la dificultad respiratoria de los pacientes.
El Comité de Bioética de Castilla y León está organizando una jornada sobre el final de la vida y los cuidados paliativos en Palencia, encuentro que se celebrará en mayo «para impulsar y generalizar los cuidados paliativos».
El documento de instrucciones previas tiene que recoger indicaciones sobre los cuidados y/o tratamientos médicos que se aceptarían o rechazarían si se estuviera en determinadas situaciones clínicas, con un pronóstico irreversible y que evolucionará hacia la muerte en un periodo más o menos cercano, así como indicaciones sobre el destino del cuerpo o de los órganos tras el fallecimiento. «Sería muy recomendable que las personas que tienen una enfermedad neurológica grave o un tumor de irreversible pronóstico se hagan un testamento vital como un instrumento sanitario más a disposición de los pacientes», aconseja Blanco Mercadé.