Destapan el sacrificio de niños
Sale a la luz una hecatombe sin precedentes donde murieron de manera simultánea 140 menores en la América prehispánica en Perú Los niños y niñas fueron asesinados hace 550 años.
Cuerpos infantiles encontrados cerca de Chan Chan, la ciudad de barro más grande de Ámerica. WWW.NATIONALGEOGRAPHICLA.COM
fernando gimeno | lima
El mayor sacrificio de niños de la América prehispánica ha salido a la luz en Perú, muy cerca de Chan Chan, la ciudad de barro más grande del continente, para revelar una hecatombe sin precedentes, donde murieron casi de manera simultánea 140 niños acompañados de 200 llamas.
Ocurrió hace 550 años en la civilización Chimú, que dominó la costa norte del Perú antes de ser conquistada por los incas, y su hallazgo, difundido en exclusiva en el sitio web de National Geographic, que financió la investigación, revela la importancia de los sacrificios para este pueblo.
Si bien ya existían evidencias de sacrificios humanos, incluidos niños, entre civilizaciones precolombinas, como acreditan varias momias encontradas en las cúspides de los Andes, ninguno en número y magnitud como éste, oculto durante siglos cerca de la ciudad de Trujillo y de su popular playa de Huanchaco.
«Es complicado saber si pasó el mismo día, pero sí en el transcurso de una semana o unos pocos días», explicó Efe el arqueólogo de la Universidad Nacional de Trujillo Gabriel Prieto, artífice del descubrimiento junto a su colega John Verano, de la Universidad de Nueva Orleans (Estados Unidos).
Los exámenes practicados a los restos óseos determinaron que en la hecatombe murieron a partes iguales niños y niñas de edades que oscilan entre los 6 y 15 años, aunque la mayoría tenía entre 8 y 12 años, mientras que las llamas también eran ejemplares jóvenes, de entre 6 y 9 meses.
Según Prieto, el sacrificio fue posiblemente una «respuesta desesperada» de los gobernantes Chimú frente a una inundación o riada causada por las lluvias torrenciales del fenómeno climatológico de El Niño, un evento periódico que el año pasado causó en la misma región cerca de 80.000 damnificados.
Están «casi convencidos» de ello, porque en la costa peruana nunca lleve salvo con El Niño, y los cuerpos habían sido depositados sobre una capa de barro húmeda en la que quedaron las huellas de los pies descalzos de los niños, las sandalias de los adultos que los llevaron hasta ese lugar y las pezuñas de las llamas.
Aunque no existen textos que narren este multitudinario sacrificio, pues las civilizaciones del Antiguo Perú carecían de escritura, los investigadores apuntan a que fue una ofrenda para aplacar la ira de los dioses y así amainar las lluvias, que podían poner en riesgo Chan Chan, el mayor exponente arquitectónico de los Chimú, declarado patrimonio de la Humanidad y donde llegaron a vivir 60.000 personas.
«Ellos ofrecieron lo más importante que tenían. Por un lado, sus niños, y por otro, las llamas, el único animal de carga de la zona andina».