Diario de León

Defienden la divulgación de la física cuántica para todos los públicos

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

daniel rondán | madrid

Sonia Fernández-Vidal (Barcelona, 1978) descubrió que había otra forma de hacer ciencia en el Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN), cuando estaba enrolada en el nuevo acelerador de partículas Large Hadron Collider. Empezó a participar como conferenciante y guía oficial y confirmó que el campo de la divulgación para toda la sociedad necesitaba de algo más. «Los científicos debemos abandonar nuestras torres de marfil y acercar los laboratorios a todo el mundo», apunta la investigadora y divulgadora catalana, que también trabajó en el Laboratorio Nacional de Los Alamos (Estados Unidos) antes de regresar a la ciudad condal.

Esta física cuántica descendió esa torre de marfil hace casi una década para adentrar a los más pequeños en las peculiaridades de su especialidad a través de la novela. Así nació La puerta de los tres cerrojos (Destino), que vendió más de 85.000 ejemplares en España y 250.000 libros en todo el mundo y fue traducido a más de treinta idiomas. «Cuando lo escribí, me di cuenta de que había muchos libros de divulgación muy buenos, pero de un nivel muy elevado, y decidí hacer algo diferente. Así nació la idea de hacer una novela para niños y para adultos, hacer una cosa al estilo de Harry Potter, pero en vez de con magia, con física cuántica», explica la autora.

El protagonista es Niko Mir, un chico solitario de catorce años que, un día, cambia su ruta habitual para acudir al instituto. En su nuevo trayecto descubre una casa que no había visto antes. Le pica la curiosidad y decide adentrarse en ella. Allí descubre el Mundo Cuántico, con una guerra entre la materia y la antimateria hasta las desapariciones del gato de Schrödinger —el ejemplo de superposición cuántica en el que el animal, puede estar vivo y muerto—.

tracking