El gusanillo de ayudar a la gente y dar algo más
Cristina Bandera, izquierda, y Adela Pertejo. JESÚS F. SALVADORES
Adela Pertejo es técnica en transporte sanitario y desde hace ocho años es conductora voluntaria para Cruz Roja. Cristina Bandera Álvarez es enfermera y voluntaria de Cruz Roja desde hace seis años. Una en paro y la otra en activo. Nunca habían coincidido en un servicio de voluntariado. Pero no necesitan muchas presentaciones. Conocen su misión y comparten los valores que representa el voluntariado. «Vivía en Zaragoza y tenía a Cruz Roja debajo de casa. Siempre me había picado el gusanillo de la sanidad y también ayudar a la gente y me apunté. Hice el curso y después saqué el título de técnico en transporte sanitario», explica Adela. Ahora se forma para atención a múltiples víctimas en caso de catástrofes y accidentes.
«Siempre tenemos que dar algo más de nosotros», opina Cristina Bandera, que compatibiliza su trabajo en la sanidad pública con unas horas de dedicación al voluntariado.
Cruz Roja de León es pionera en la introducción de los equipos de primeros auxilios con desfibriladores en la Comunidad. Hace cinco años puso en marcha este dispositivo a raíz de un evento en el que no podían introducir vehículos y actualmente disponen de dos bicicletas que se mueven por la provincia en función de los dispositivos organizados por el engranaje de socorros.