Barbies y cachas
Ten mucho cuidado con lo que sueñas; al final puede cumplirse... y con lo que deseas, más.
Mamá, no abrumes.
Y soñaba la niña la esbeltez de silbido de aquella muñeca con la que jugaba a todas horas poniéndole vestiditos (desde entonces las muñecas vienen con armario) y sobre todo, peinándola su melenita lisa, rubia, brillo nórdico, infalible seducción para los Kent con ferrari, así que las dos generaciones barbies que caben en la historia de esta famosísima, universal y plagiada muñeca acabaron teniendo su mismo pelo liso largo (algo ondulado o con mechas si la nena es de derechas), un peinado que ya parece obligado uniforme de toda pollita, jovencita, mariguindi o señorita.
Normal, jamás podrán quitarse de la cabeza o de sus gustos aquel atusar y atusar la adorable cascada dorada de su linda barbie a la que cepillaban sin cesar y con brío hasta abandonarla un día medio calva o desgreñada.
Los juguetes y delirios de la infancia son los que de verdad acorralan nuestros gustos... y los inspiran.
Y si esto sucedía con la nena, ¿qué no sucedería con el nene?... muñecotes al canto, juguetes de héroe superforzudo, brazos de mazo, mirada furiosa, musculado armamento y pechobronce ideal. Aquellos niños con muñecazos se torturan hoy en el «gym» o machacan millas en mallas. Superdeportivos ellos y tabletones, se dejan una pasta tonta en tratamientos, equipamientos y miramientos. Y se ven felices porque sus gustos infantiles les persiguen y ellos, gustosos, se dejan alcanzar.
Parte oficial: «Cautivo y desarmado el ejército del buen gusto, las tropas de la moda en colorines han alcanzado sus últimos objetivos. La guerra ha terminado, cesó cualquier resistencia.Barbies y cachas son el triunfo corporal y son la guapura comprada que los demás admiran. Y en cuanto a trapos y complementos, valdrá todo»... y entonces, la extravagancia se hizo moda.
Barbie y guerrero, la juncal y el macizo, juguetes con sexo para un aprendizaje infantil resumido en un ¡nenas, al tocador! (de señoras)... ¡y nenes, al ejército! (de tocadores).