Marcha masiva por los centros especiales
Las familias cifran en más de 5.000 las personas reunidas ayer en Valladolid.
Corazones verdes por la educación especial segregada. LETICIA PÉREZ
ical | valladolid
Más de 5.000 personas, según los organizadores y la Policía Local, se manifestaron ayer por las calles de Valladolid para exigir al Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) la defensa de los centros de Educación Especial al asegurar que son «agentes activos» y «herramientas» de inclusión social, además de la «joya de la Corona» del sistema educativo nacional. La marcha, que se inició al mediodía, concluyó frente a la sede de Cermi Castilla y León con gritos ‘No es un capricho. Es una necesidad’.
Las familias con niños con discapacidad, junto a profesores, acudieron desde varios puntos de España a la llamada de la Plataforma ‘Educación inclusiva sí, especial también’, de la que forman parte una treintena de asociaciones de dependencia y enfermedades raras y asociaciones de madres y padres de alumnos (Ampas) de Castilla y León.
Los manifestantes, que portaban el característico corazón verde, mostraron su malestar y desacuerdo con las medidas propuestas por el Cermi en el Consejo Escolar del Estado, en las que solicita la reorientación de los centros educativos de educación especial en centros de recursos de apoyo, eliminando los colegios de educación especial que son centros activos de la inclusión en todos los ámbitos de la vida de este tipo de alumnado.
La presidenta de la Asociación de Ayuda a la Dependencia y Enfermedades Raras de Castilla y León, Yolanda de la Viuda, consideró un «rotundo éxito» la manifestación de Valladolid porque las familias han gritado un ‘Basta ya’, que debe servir para que Cermi les escuche, «recapacite» y «de marcha atrás» a su posición. Las entidades defienden un modelo educativo «en el que cabe la inclusión a la vez que la educación especial».