ANÁLISIS EN LA UE
Por qué los chicos no temen que les violen
Un curso de la ULE desvela las causas de la violencia sexual. El 80% de las agresiones sexuales no se denuncian.
Jéssica Martínez, de la Unidad de Violencia de Género de la Subdelegación, moderó la mesa. RAMIRO
«Las chicas no son más miedosas, pero su experiencia es que tienen más riesgo de sufrir una agresión sexual. Eso a los hombres no nos sucede. Es improbable que los hombres suframos una agresión sexual», afirmó ayer Enrique Gutiérrez, en representación del Grupo de Hombres por la Igualdad Prometeo de León en las II Jornadas sobre Género, Diversidad Sexual y Derecho que se celebra en la Facultad de Derecho organizadas por la Defensoría de la Comunidad Universitaria de la ULE.
En la jornada sobre violencia sexual y víctimas de agresiones Gutiérrez subrayó que «la cultura patriarcal y el machismo» han marcado la socialización de los chicos junto con el mandato de género de «competir, ser duros, conquistar». «Nos han cuidado más de lo que cuidamos, desde pequeños gozamos de más de independencia y más tiempo libre, se valora más nuestros pequeños esfuerzos corresponsables...», apuntó.
Cuando se habla de igualdad, abundó, «miramos a las mujeres» y «nos sentimos criminalizados si nos dicen que nos echemos un poco atrás». Enrique Javier Gutiérrez incidió en la pornografía, cuyos consumidores en un 10% son menores, como «una escuela de violación» y en la prostitución, que consumen un 37% de hombres jóvenes y adultos, más como «una forma de dominar que para gozar sexualmente».
Por último, señaló que involucrar a los hombres en el ámbito de los cuidados «es prevenir la violencia sexual» y pidió que se cambie el foco y el enfoque. «Debemos proteger más y mejor a las mujeres, pero hay que centrar la atención en los protagonistas de la violencia sexual».
«No se trata de criminalizar a los hombres, sino de salir de la oscuridad y dar un paso al frente», concluyó.
Carlos Fernández, sargento primero de la Guardia Civil y jefe del Equipo de la Policía Judicial, así como criminólogo, señaló que la violencia sexual arroja una elevada cifra negra que la Fiscalía estima en un 80% de los casos y destacó que el 50% de las agresiones se producen en el entorno familiar, la mitad de las veces de manera reiterada.
Se trata de un delito que a veces las víctimas no identifican o prefieren no denunciar por miedo al agresor, a desestabilizar el entorno familiar o porque creen que no pueden ejercer su libertad sexual. En este sentido, mencionó el caso de una niña de 9 años, agredida por un familiar, destapó otros cuatro dentro de la misma familia y el de una prostituta que fue forzada por un cliente y finalmente lo denunció y fue condenado. Begoña Pérez, de Adavas, abordó el impacto en las víctimas.
También se habló de la labor de la Fiscalía, los jueces y los médicos forenses en los delitos sexuales.