ESTUDIO
Las esporas producen alergias
Las personas afectadas padecen crisis respiratorias a causa de estas células ■ El estudio se realizó con una muestra de 150 pacientes del Hospital Río Hortega.

Aprietan a un pedo de lobo para que expulse sus esporas. ANDRES BUSTILLO
La profesora de la Facultad de Ciencias Biológicas y Ambientales de la Universidad de León (ULE), Delia Fernández González, forma parte del equipo de investigadores que llevan a cabo un estudio para determinar las principales esporas de hongos que causan alergia a los habitantes de Castilla y León, que fue recientemente publicado en la revista especializada Allergologia et Immunopathologia, bajo el título Molecular study of hypersensitivity to spores in adults and children from Castile & Leon (Estudio molecular de la hipersensibilidad a las esporas en adultos y niños de Castilla y León).
El artículo, cuya publicación se dio a conocer por Cristina G. Pedraz, de la Agencia para la Difusión de la Ciencia y la Tecnología, hace posible que mejore el diagnóstico y tratamiento de quienes sufren este tipo de alergias, que con frecuencia les ocasionan crisis severas.
La primera autora de esta investigación, Alicia Armentia Medina, responsable de la Unidad de Alergia del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid, explicó que la alergia a las esporas de hongos es mucho menos conocida que la alergia al polen, pero constituye un importante problema de salud, ya que su detección requiere pruebas complejas y las personas que la padecen sufren crisis respiratorias severas y difíciles de controlar.
En Castilla y León existe desde hace diez años un Registro Aerobiológico que realiza captaciones en 17 puntos de la comunidad para controlar y emitir previsiones sobre las concentraciones polínicas, en lo que constituye una información de gran utilidad para la población alérgica. Este registro también incorpora datos de otros alérgenos presentes en la atmósfera, como esporas fúngicas u otras partículas procedentes de vegetales, que son analizados en la Universidad de León.
Los investigadores observaron altas concentraciones de esporas de hongos en la atmósfera, así como crisis severas de asma por esporas, sobre todo en niños, que se producen sobre todo en la época de primavera y verano, por lo que se dispusieron a estudiar qué esporas estaban siendo las más dañinas, qué moléculas eran las causantes de esos problemas respiratorios y cómo podían tratar a los afectados.
El estudio se realizó con una muestra de 150 pacientes atendidos en la Unidad de Asma Difícil del hospital vallisoletano, sobre quienes, además de las pruebas habituales, se realizó un análisis molecular.