REGUERAS DE ARRIBA

En este municipio de tierra fértil situado a poco menos de 50 kilómetros de la capital, a casi 15 de Santa María del Páramo y a cinco de La Bañeza, el maíz, la remolacha, las alubias, el girasol y algo de cereal representan los frutos del trabajo en el campo. Y es que la agricultura ha sido, desde siempre, el motor de su economía y el medio de vida de sus gentes. El campo manda. Y la madera. Porque este elemento forma parte también de su economía, con una producción que se ha situado como referente en la provincia.
El municipio de Regueras de Arriba —que conforman el pueblo del mismo nombre y el opuesto, Regueras de Abajo—tiene ahora algo menos de 300 vecinos. La despoblación sigue mermando la vida en el mundo rural y aquí también hace de las suyas.
El patrimonio cultural es uno de sus atractivos turísticos. En Regueras de Arriba, la parroquia se alzó en honor a san Salvador en los años 70 completamente nueva tras derrumbar la anterior y cuenta con una talla de la Piedad que data del siglo XVII. En Regueras de Abajo, san Miguel Arcángel es el honorado en la parroquia que tiene como tesoro una talla de la Virgen del Rosario. Precisamente ella será la gran homenajeada en la fiesta que se celebra este domingo. Una cita para la que se ha preparado, como viene siendo habitual, la actuación de orquestas punteras y el buen ambiente, además de una chocolatada para todos, está asegurado
Aquí también hay espacio para el disfrute durante las fiestas, cuando llevan al municipio, gracias al empuje de vecinos y la tendencia es, como en la mayor parte de la provincia, a la baja.
La historia tiene también mucho que decir en Regueras. Aquí hubo un asentamiento en la Edad de Hierro y un castro celtibérico. Cuentan que, tal y como se conoce hoy en día, el municipio comenzó a fraguarse en los siglos XI y XII y que, a partir del Foro de León, empezó la repoblación del valle del Órbigo que le dio la vida. Por aquel entonces, se llama Villa de las Regueras por el cauce de agua que recorría sus inmediaciones y que construyeron los mozárabes. De ahí viene su riqueza, de la tierra. Cuenta su alcalde que la gente de Regueras siempre fue muy beligerante y reivindicaba su derecho a elegir a sus gobernantes. Por eso se enfrentó con los señores de Hinojo y hasta con los marqueses de Astorga.
Ahora los esfuerzos del Ayuntamiento se centran en mejorar las infraestructuras y la calidad de vida de sus vecinos. Entre los planes de la corporación municipal está cambiar el alumbrado público por luces led que reduzcan en gasto y están pendientes de las obras que va a acometer la Diputación de León de ensanche y asfaltado de su carretera, que ya acumulan cierto retraso. También los problemas de salubridad del agua potable que, aunque, han ido mejorando, todavía no está en el punto que desea el Ayuntamiento.
Es Regueras de Arriba un municipio con identidad propia, con historia, con patrimonio y con algo que mostrar al visitante que lo convierte en una interesante opción para quienes gustan de conocer otros rincones de la provincia.