Apepil hace la fuerza por el polígono de León
La asociación de propietarios y empresarios reivindica los resultados de sus reclamaciones
Imagen de las instalaciones de Apepil.
Después de más de 40 años de funcionamiento, el polígono industrial de León, que se asienta sobre terrenos de los ayuntamientos de la capital leonesa, Onzonilla y Santovenia de la Valdoncina, se renueva. El arrastre de las quejas históricas de los empresarios, que reclamaban el arreglo de una red viaria machada, la renovación del alumbrado y la puesta en valor de los terrenos vacíos, ha terminado con la puesta en funcionamiento de un plan especial impulsado desde el consorcio. No es poco fruto para una lucha de décadas. Ahora,
la bandera de las reivindicaciones la luce la Asociación de Propietarios y Empresarios del Polígono Industrial de León (Apepil) como muestra de lo que se puede conseguir desde un colectivo que agrupa a cerca del 70% de las sociedades radicadas en el entorno. «Si hemos conseguido esto con los que somos, qué podríamos lograr si estuviéramos todos», cita Alberto Millán, presidente de la agrupación.
La apuesta por aumentar la fuerza representativa de la asociación se asienta en la importancia de que es «el único intermediario con el consorcio que lo gestiona», formado por los ayuntamientos de los tres municipios implicados. «Tenemos vía directa para plantear quejas, dudas y sugerencias», señala el presidente de Apepil, quien recuerda que han sido años de pelear para adecuar las instalaciones.
Pero la valía no se ha quedado en figurar como un foro portavoz de la voluntad de los asociados. Apepil gestiona la guardería del polígono industrial de León, con capacidad para 68 alumnos y en la que «los asociados tienen una ayuda para fomentar que vayan sus hijos», además de que gestiona el agua de la primera fase del polígono «a unos precios más baratos de los que tiene en la segunda», donde la titularidad la llevan los ayuntamientos.
La cartera de servicios convierte además a las nuevas oficinas en un entorno para dar «charlas y conferencias», así como un espacio que «se alquila para que los asociados puedan organizar sus reuniones y eventos», cita Millán, quien avanza que en proyecto está «hacer un concurso fotográfico, un simulacro de incendios y un plan de cartelería para tener un directorio de empresas que permita localizarlas».