Soluciones vitales
La salud y la arquitectura se dan la mano
Manuel Gallego es junto a Rafael Moeno el único arquitecto que cuenta con dos premios nacionales de arquitectura. Viviendas familiares, edificios emblemáticos y arquitecturas ya históricas son el aval de todo un clásico.
El arquitecto Manuel Gallego considera que, tras la pandemia por covid, las viviendas deben tener «más espacio» para poder combinar en ellas la vida y el trabajo, en un gran cambio que debe empezar por «los más débiles» y que no es extraño que suceda, pues «la salud es fundamental en la definición de la arquitectura». Quien lo manifiesta es el catedrático de la Universidad de La Coruña Manuel Gallego Jorreto (O Carballiño, Ourense, 1936), galardonado con dos premios nacionales de arquitectura, que cuenta que a principios del siglo XX ya se plasmó esta premisa con el cambio de las casas «por la ventilación» y «la higiene» y la elaboración de leyes reformistas que transformaron el urbanismo para «proteger los barrios obreros», abarrotados de espacios proclives a la propagación de enfermedades.
Ahora, destaca el creador del Palacio de Monte Pío (residencia oficial del presidente de la Xunta), la pandemia del coronavirus debe transformar las casas «a la larga», aunque lo ve «difícil», ya que «el problema de vivienda es un problema de espacio y de coste económico» y supone «encarecer» la dimensión de la que se dispone ahora para la vivienda.
Soluciones vitales
En esta línea detalla que, si no se puede salir de casa y se trabaja en el propio domicilio, «se necesita más espacio que el que había, que era el de vivir», pues en un sitio pequeño en el que no es posible cambiar de estancia «no se descansa física ni psicológicamente». Ello requiere también organizar el hogar «de otra forma», indica el experto en arquitectura.
La zona cotidiana y la laboral «deben ser dos espacios diferentes y deben procurar el poder descansar la vista», añade el profesional, que fue Premio Nacional de Arquitectura en 1977 por el Museo de Bellas Artes de A Coruña y en 2018 por el conjunto de su obra, consiguiendo así una doble distinción que solo ha alcanzado él y otro genio de la profesión como es Rafael Moneo.
Consejos prácticos
«Que se viva y se trabaje con dignidad, ese es el problema», enfatiza Gallego Jorreto, que explica que la arquitectura consiste en «hacer espacios dignos» y remarca que la actual «simplificación» de dos espacios de la vida mediante la eliminación de uno de ellos se tiene que intentar atajar «con ingenio».
Este arquitecto con más de cincuenta años de ejercicio profesional cree también que «posiblemente» se reconfiguren los espacios compartidos, como por ejemplo los bares, para garantizar la distancia social y opina que «se tendrá que reconsiderar la forma de vida».
«Si se tiene que cambiar algo en la arquitectura se tiene que empezar por los más débiles», afirma Gallego para introducir la importancia de una transformación en las residencias de mayores, en las que hay que «tomar las precauciones» y «estudiar la seguridad».