Max Cotilla Con el corazón en la mano
Felices y contentos
En las portadas de las revistas que laten ganan los chicos por goleada. Son diversas, cada una de una cosa, pero destacan las caras felices de la gente. Es feliz Ortega Cano con sus niños en la revista semanal; los duques de Palma con sus niños en la que se lee; Chabeli con su niño en la que saluda y Carlos Sobera con su nueva novia en la del horario corto. La rápida sigue con los operados del triunfo y un presunto nuevo amor de la reina mora y la que nos sorprende cada día más nos saca a Ismael hablando y ya está bien. Por dentro, la cosa no cambia mucho. En casa de Ortega Cano ahora todo es paz y felicidad, puede que sea porque está Fidel o porque no está Tonidavid, vete a saber. Pene y Tom también son felices; Rosa, la de celebreision, sale feliz y emocionada en la boda d esu hermano; Liz Hurley es feliz con su niño, que ya tiene un papi millonario; Maribel Pantoja también está feliz porque volció de Maiami; Paulina Rubio, porque va en moto; Isabel Gemio porque estuvo en una fiesta cubana bailando al ritmo del son. La única ambición de Maribel Verdú es ser feliz; Mónica Molina no puede pedir más de lo feliz que se siente; la hija de Karina está feliz con su padre; Catherine y Michael están locos de contento con su niño, que se se hizo pupita en la finca de Mallorca; Isabel de Inglaterra sonríe feliz en salón Waterloo y en las carreras de Ascot, la de los sombreros sobre cabezas felices. Felices son la mujer y el padre de Julio Iglesias, Angelina Jolie con su niño y Fran Murcia con su novia. Todos son felices y eso que hasta aquí sólo hemos ojeado la mitad de la revista semanal. En la otra mitad sigue la gente feliz y en las demás, también. No sé que decir ante tanta felicidad como ven mis ojos en las páginas que laten. Hasta Norma Duval se declara feliz y contenta con su vida y sus cosas. Los únicos que lloran son Miguel, cuando le echaron encima el agua del Jordán y María José Suárez, que ha roto con su novio para siempre. Es feliz Jezulina y es feliz Jezulín, mi Jezulín, que sale con su Campanario anunciando que se casa el 27 de julio, que se vestirá de novio para el caso, que se irá a vivir a casa de su chófer y que se casa para toda la vida, para toda entera y verdadera. Es feliz la Obregón porque se encontró con su Suker en Madrid y se dieron besos; y también es feliz Paquirrín porque tiene novia en Toledo y también se da besos en el parque. Y la más feliz de todas sale en la revista que saluda y es Chabeli que posa con su esposo y su niño, que está muy rico por cierto. Así están las cosas, felices, pero no hay bikinis, ni la Obregón tiene novio de verano ni nadie se líacon nadie. Paz Vega se ha casado en secreto con Orson Salazar, su novio venezolano. En cambio Ricardo y Ana se casan hoy sin nada de secreto y, por supuesto, son felices y más que lo van a ser. Yo también soy feliz después de comer langostinos y sardiñas en casa de Sixto mientras saltaba la luminaria con Morocha, Belén y Mariangeles a las afueras de Bayona. Hasta Rena era feliz con el ribeiro mientras Hilario bebía agua. Todos éramos felices cuando cruzábamos el Miño y eso que ninguno de nosotros era novio de Pe Cruz ni de Tom Cruise. Y si tenemos en cuenta que Kevin Costner busca amor, la cosa está muy fácil: Romero, el Marco de Lepanto, también será feliz en las ibizas y se pondrá loco de contento cuando se torre con el sol del verano leonés que, como no tenemos playa por culpa del alcalde, pone negro al más pintado. Y claro, también serán felices los que lleguen de la trashumancia de las tierras extremeñas: desde Tori con su yegua rebonita y salerosa hasta Kaiser, el perro que llama al timbre. Y Noé, el de Peña Ubiña.