Siete sacerdotisas, las más solicitadas para celebrar matrimonios
Las siete mujeres ordenadas sacerdotisas el pasado 29 de junio a bordo de un barco en el Danubio austríaco por un obispo supuestamente cismático afirman que sus servicios para casar parejas están muy solicitados. «La demanda (de matrimonios) nos ha sorprendido completamente. No lo esperábamos, pero es muy bonito», dijo ayer la portavoz de la «sacerdotisas», Christine Mayr-Lumetzberger, en declaraciones realizadas a la prensa austríaca. Las «sacerdotisas» habían esperado ser invitadas para celebrar bautizos o eucaristías, pero están dedicando gran parte de su tiempo a los matrimonios, dijo. «Se acerca sobre todo gente que está distanciada de la Iglesia, que no tiene contacto con ninguna parroquia, para ser casada por nosotros», aseguró Mayr Lumetzberger. Mejor casadas El argumento más usado por las parejas que ha sido unidas por estas «sacerdotisas» es que prefieren que una mujer casada les dé la bendición nupcial y no un cura que vive en el celibato, asegura la sacerdotisa. «Para eso estamos. Para dar una oferta de asistencia espiritual, para esto nos han ordenado», dijo. Mayr-Lumetzberger asegura que las sacerdotisas celebran los matrimonios según el rito de la Iglesia Católica Romana, junto con una misa de bendición y está convencido de que estos matrimonios son totalmente válidos, la ceremonia se celebra con frecuencia al aire libre, en un jardín o en una capilla privada. «No entregamos un certificado de matrimonio. Pero los que quieren, pueden obtener un documento», dijo. Las mujeres no pueden ejercer el sacerdocio en la Iglesia católica y mucho menos pueden oficiar el sacremento del matrimonio, pese al creciente aumento de peticiones en este sentido. El Vaticano es tajante en su negación a esta corriente que cada día surge con más fuerza y pide al Papa que varíe su postura sobre la posibilidad de permitir que las mujeres puedan ordenarse sacerdotes.