Millones de personas vieron en Australia y África del Sur el espectáculo de la ocultación del sol en pleno día en un fenómeno que no se repetirá hasta el año 2030
Eclipse total
Millones de personas en Australia, Sudáfrica y otros Estados de Africa Austral pudieron disfrutar a primeras horas de ayer, miércoles, de unos segundos de oscuridad de diversa intensidad al interponerse la luna entre el sol y nuestro planeta, fenómeno que sólo se repetirá en esta zona en 2030. La luna llena ocultó al astro rey de manera total o parcial, dependiendo del área de visualización, creando una oscuridad de diferente intensidad que permitió, en pleno día, ver varias estrellas y el reluciente planeta Venus. La huella de la sombra umbral lunar comenzó a ser observada en el Atlántico para cruzar paulatinamente varias regiones de Africa en dirección al sur del Indico y Australia. El umbral creado fue de 87 kilómetros de ancho y su trazo recorrió el planeta a una velocidad de unos 2.000 km. por hora. El paso por el sur de Africa duró poco más de dos horas y se extendió desde Angola y Namibia a Sudáfrica, Botsuana y Zimbabue para despedirse del continente negro tras atravesar Mozambique. En Sudáfrica, el eclipse total pudo verse en Parque Kruger, donde miles de curiosos turistas y científicos se dieron cita para observar el fenómeno, acompañados con el sonido de cientos de tambores africanos. La tradición en varias tribus sugiere que durante la ocultación del sol se haga el mayor ruido posible, para ahuyentar al «monstruo» del eclipse. El eclipse solar más recordado en la historia de Africa Austral fue el ocurrido en 1835 cuando miembros de la tribu Ngoni huían de los ataques que contra ellos había lanzado el rey zulú Shaka, que los empujó hacia el río Zambezi. La leyenda dice que muchos mujeres, niños y ancianos Ngoni murieron ahogados, otros eran comidos por los cocodrilos y sólo algunos se salvaron cuando súbitamente el sol desapareció.