La boticaria centinela
Asunción Balado regenta en León una de las 155 oficinas de farmacovigilancia de CyL

Asunción Balado, farmacéutica leonesa que forma parte de la red de farmacias centinelas en su despacho de León. RAMIRO
ana gaitero
LEÓN
Las farmacias centinela de Castilla y León son una red de 155 boticas repartidas de forma estratégica por todo el territorio de la Comunidad que realizan labores de farmacovigilancia y estudios de investigación que aportan datos de interés para las políticas de salud pública.
La leonesa Asunción Balado, que regenta la botica de la calle Gran Vía de San Marcos, 43, forma parte de esta red desde que se creó en 2015. «Yo hacía farmacovigilancia sin estar en la red», comenta. La ventaja de formar parte de la red de farmacias centinelas es que «recibes formación acreditada especializada y específica para cada proyecto».
La farmacovigilancia «es una labor imprescindible para detectar efectos adversos y errores en la medicación» que se pueden dar por similitud de los envases o comprimidos sobre todo en mayores. Gracias a la farmacovigilancia se demostraron las interacciones entre estatinas y otros medicamentos para el corazón que producían dolores musculares.
La red de farmacias centinela aprovecha la capilaridad de estos establecimientos distribuidos por toda la geografía (323 en la provincia de León), la accesibilidad, la confianza de los pacientes y el gran número que entra muchas veces solo a preguntar. «En unión y en trabajo conjunto con Salud Pública podemos solucionar muchos problemas de salud», destaca la boticaria. De hecho, la red se creó por iniciativa de la Dirección General de Salud Pública y el Concyl (Consejo de Colegios Farmacéuticos de Castilla y León) para aprovechar las sinergias de estos establecimientos sanitarios y la formación y cualificación de los profesionales de farmacia.
Entre los estudios de investigación en los que ha participado destacan el que demostró que las nuevas moléculas anticoagulantes tienen menos efectos secundarios que los tradicionales; otro sobre los nuevos antidiabéticos orales y los controles que se realizan ante retiradas de medicamentos para que todas las farmacias dispongan de un stockaje para garantizar el suministro con los no retirados.
Personalmente, ser una boticaria centinela «me ha servido para poner más atención en la dispensación y también me ha dado la oportunidad de participar como ponente en las jornadas que celebramos anualmente —paradas en pandemia— donde ha presentado, entre otras aportaciones, la detección que realizó de un efecto secundario de un medicamento que motivó el cambio de la ficha técnica del mismo al sumarse a otras notificaciones de efectos adversos.
Asunción Balado también ha participado en el novedoso Estudio de Seguridad y Seroprevalencia en población vacunada frente a la covid-19 desarrollado por 121 farmacias de las 155 de la red centinela. «Se realizó en dos fases de diez días cada una en julio y noviembre-diciembre con un total de 4.000 pacientes», explica.
«En la segunda fase me tocaron 20 pacientes de diferentes rangos de edad para ver la duración de los anticuerpos de las personas vacunadas y la seroprevalencia»,. así como los efectos adversos.
«El paciente lo ha aceptado muy bien, porque también era una ocasión para solventar dudas», explica. Los resultados, presentados la semana pasada, desvelaron que el 89% de las personas vacunadas tenían anticuerpos y hasta un 97% en el caso de las personas que pasaron la infección. «Lo más importante es que se ha contribuido a saber que todas las vacunas son seguras y eficaces. Hemos tenido una sexta ola y gracias a la vacunación no ha habido la mortalidad de las primeras», puntualiza. El trato directo con los pacientes en el estudio de seroprevalencia también ha servido para despejar las dudas por exceso de información.