A las puertas de un año marcado por la sequía
Ferduero advierte de una campaña de riego difícil y pide que se revisen las dotaciones de agua a la vista de la evolución meteorológica
Hace apenas una semanas la situación climática e hidrológica pintaba muy pesimista, pero algo ha ido cambiando para mejor. Las lluvias de la semana pasada y las que se prevén para ésta que ya han empezado a llegar están permitiendo dos cosas muy importantes: por un lado, el ahorro de agua al tener que estar siendo utilizada para el riego de los cereales de primavera (trigos y cebadas, principalmente) y para la nascencia de otros (remolacha, maíz...); y por otro, el incremento, aunque leve, de los pantanos que nutren a las comunidades de regantes asociadas bajo el paraguas de Ferduero (Asociación de Comunidades de Regantes de la Cuenca del Duero).
Aún así, desde Ferduero advierten que. a expensas de las lluvias que caigan de aquí a marzo, la mayoría de sus comunidades de regantes tienen muy difícil poder desarrollar una campaña de riego normal.
Aunque hay algunas que tienen garantizadas sus dotaciones normales (en la provincia de León, las dependientes de los pantanos de Riaño y Porma), muchas se verán obligadas a restricciones.
En la Junta de Explotación celebrada el 16 de marzo se abordó el tema de la sequía, acordándose celebrar una nueva para estudiar el asunto en profundidad según la evolución de las condiciones meteorológicas, disponibilidad de agua y necesidades de riego. Ademas, «desde Ferduero se ha solicitado la convocatoria de la Mesa de la Sequía y que se realicen los trámites que culminen con la promulgación de un decreto de sequía, bien para toda la cuenca o para aquellos sistemas de explotación que lo precisen, con el fin de adoptar las medidas oportunas que palien la insuficiencia de recurso: reducción de caudales ecológicos, aplicación de idénticas dotaciones para los usuarios de cada sistema, turnos, incentivos fiscales, pozos de sequía, obras de emergencia...», aseguran.