Cistierna, con el sabor de la montaña
La Feria Vadiniense en agosto y la de Santa Catalina en noviembre reúnen a cientos de visitantes atríados por su oferta lúdica y de ocio
Imagen de archivo de la Feria de Santa Catalina y Jornadas de la Matanza de Cistierna. CAMPOS
Cistierna guarda en su ser el sabor de la montaña leonesa, de la Montaña Oriental. Dos grandes citas jalonan su calendario ferial. La Feria Vadiniense o Feria Multisectorial que se celebra a mediados del mes de agosto, y la de Santa Catalina que tiene lugar en noviembre. Dos momentos importantes para la economía local y encuentro de vecinos y visitantes que se consolidad edición tras edición como un exponente de atractivo turístico.
La Feria Multisectorial o Vadiniense, con más de una veintena de ediciones a sus espaldas, reúne cada año en una doble jornada a numerosos puestos de los más variados productos: artesanía, alimentación, bisutería... Pero además cuenta con un actuaciones en vivo, demostraciones, degustaciones o talleres participativos para pequeños y mayores, por citar algunas actividades paralelas que complementan la muestra en sí y la convierten, también, en un evento lúdico para todas las edades.
Cecina de chivo, mieles, quesadas, y largo etcétera de productos locales más se convierten en los reyes de una feria que se celebra en la plaza Carlos Álvarez y su entorno.
Y cuando llega noviembre, Cistierna se viste de gala para la otra de sus ferias, la de Santa Catalina. Su filosofía se basa en rendir homenaje a la antigua feria de ganado, hoy reconvertida en unas suculentas jornadas de la matanza. Nunca faltan los puestos de alimentación, las degustaciones de jija y morcilla y el tradicional desfile de pendones. Bailes regionales, reparto de productos derivados del gocho, talleres y catas de productos de la huerta componen un evento que durante dos días festivos atraen cada edición a un mayor número de visitantes.
Tampoco suele faltar la actuación de la Banda de Música de Cistierna que ofrece un pasacalles. Es de destacar que desde hace unos años se celebra un encuentro e pendones de la Montaña Oriental y de otras comarcas que con sus presentaciones y desfiles pretende poner en valor esta enseña de los pueblos leoneses.
Además, durante los dos días que tienen lugar estas Jornadas de la Matanza, los bares, restaurantes, y establecimientos de hostelería en general de la zona, ofrecen platos donde el cerdo y sus manjares son dueños y señores de la mesa. Desde semanas anteriores muchos restaurantes de Cistierna y de otras localidades de la Montaña Oriental ofrecen a sus clientes el suculento y tradicional cocido montañés.
Desde el Ayuntamiento saben bien del potencial tanto de una feria como de la otra. La de agosto porque la zona ya de por sí goza de cientos de turistas, y la de noviembre, como atractivo en sí misma para atraer a gentes llegadas del resto de la comarca, de la provincia y de otras cercanas, especialmente a la llamada de los manjares culinarios que ofrece la zona.
Ambas muestras suponen dos grandes momentos para el comercio y la hostelería local, y para la economía, en general, de Cistierna y la comarca.
Las dos citas ya están muy asentadas en el calendario y año tras año, pandemia aparte, crecen y demuestran su pujanza y atractivo.