‘Infoxicación’ y salud
Las tecnologías de la información han supuesto un cambio radical en la manera de acceder, guardar y compartir información. Hoy internet nos aporta una gran diversidad de plataformas y aplicaciones a través de las cuales podemos acceder a la información que necesitemos, además es un hecho que los temas sobre la salud y la enfermedad son los más demandados.
Si es cierto que llegar a los datos que necesitamos a través de un teclado es una gran oportunidad y que su accesibilidad es inmediata, no es menos cierto que hemos de preguntarnos por su veracidad. ¿Es fiable la plataforma, página o blog de salud que estoy consultando?, ¿qué hay sobre la confiabilidad que debemos adjudicar a esos datos, conocimientos, consejos que nos proporcionan? En el ámbito de la prevención, promoción y restauración de la salud hemos de buscar fuentes documentales con autoridad en temas de salud.
Por otro lado, nos encontramos ante una ingente cantidad de información, muchas veces contradictoria y confusa. El exceso de datos puede desorientarnos. Es la denominada infoxicación: adquirimos tantos datos que somos incapaces de sintetizarlos. Tener o adquirir mucha información no implica necesariamente estar bien informado.
A la hora de interpretar cuál es la mejor opción en términos de salud necesitamos el enfoque de los profesionales de la salud. Son ellos los que tienen la competencia y la autoridad para discernir que aquello que una página de internet pregona como el tratamiento más avanzado, en nuestra circunstancia personal pueda no estar indicado. Los profesionales de la salud van a poder explicar el porqué de esa contraindicación. A veces, lo óptimo es enemigo de lo bueno, por eso sólo un profesional nos va a poder dar la información necesaria.
Ser un paciente activo y conocedor de sus circunstancias que busca respuestas ante un problema de salud es una necesidad, pero no olvidemos que lo fundamental es contrastar toda esa información a la que accedemos vía internet con los profesionales de la salud que nos atienden: médicos y enfermeras. Cualquier decisión en temas de salud ha de estar fundamentada en conocimientos veraces. Hacer lo contrario sería jugar con ella.