El sedentarismo cuesta 15 millones
El riesgo de demencia aumenta para las personas que pasan más de diez horas al día sentadas y sin hacer actividad física
El ejercicio físico previene enfermedades. FERNANDO OTERO
carmen Tapia
LEÓN
Tratar las enfermedades que provoca el sendetarismo y la falta de ejercicio físico le cuesta al sistema sanitario de salud español más de quince millones de euros. Un estudio publicado en la revista especializada en salud JAMA destaca la importancia de combinar el trabajo con un estilo de vida saludable para reducir unos datos que considera «preocupantes». En Europa sólo 4 de cada 10 personas hacen ejercicio de forma regular, según un reciente estudio de la OMS junto a la OCDE. Se trata de un fenómeno que tiene graves consecuencias, especialmente entre aquellos cuyo trabajo significa pasar 40 horas semanales sentado en una silla. El estudio concluye que el riesgo de padecer demencia es superior entre aquellas personas que pasan más de 10 horas al día sentadas. Pero no sólo hay riesgo de demencia. También hay consecuencias físicas y psicológicas, entre las que se encuentran los cambios de carácter, los problemas cardiovasculares o bien las dolencias musculares, entre otras afecciones.
Esta factura personal tiene también una cuenta negativa para el sistema sanitario. Esa falta de ejercicio físico cuesta a la sanidad pública española 15,5 millones anuales por cada ciudadano. Esto sitúa a España por encima de la media y entre los 10 países europeos que más gasto sanitario tienen por culpa del sedentarismo. En un comunidado de prensa, Guillermo Sánchez, Senior VP Revenue de la plataforma de retribución flexible Betterfly, «bien es cierto que compaginar el deporte con el trabajo y la vida familiar puede ser difícil en algunos casos. Sin embargo, existen un conjunto de medidas que pueden adoptar tanto los trabajadores como los responsables de las empresas con tal de garantizar el bienestar de los empleados».
Moverse, la clave
Aunque parezca imposible mantener un estilo de vida activo en trabajos en los que el empleado debe estar todo el día sentado, la realidad es que, por pequeños que sean, se pueden incluir ejercicios en la rutina laboral. «Desde dar paseos cortos entre horas, priorizar siempre subir las escaleras antes que usar el ascensor o hacer estiramientos son pequeñas acciones que pueden mejorar considerablemente el bienestar físico y mental de los empleados».
Los líderes y responsables en el bienestar de sus empleados tienen un papel fundamental a la hora de planificar las pausas.
En internet hay plataformas de retribución flexible como Betterfly que permiten ofrecer a los trabajadores la posibilidad de acceder a preparadores físicos de diferentes disciplinas. «La empresa también tiene la posibilidad de incentivar el movimiento físico dentro de la oficina y permitir pausas largas entre horas de trabajo».