La Sobarriba teje la tradición en una sebe que mira al futuro
El proyecto artístico Narrativas Solares rescata en una hacendera esta seña de identidad del paisaje leonés a las puertas de la capital

En la Sobarriba se han puesto al frente de una sebe para reivindicar, desde la tradición del pasado, un futuro sostenible para la comarca. El proyecto Narrativas Solares, con Alfredo Escapa como facilitador, es el artífice de de una pieza artística basada en la técnica de este tejido vegetal en la que participan los vecinos al tiempo que luchan contra la instalación de una macroplanta solar.
Activismo y arte se dan la mano para construir una respuesta sostenible a la amenaza de industrialización con placas solares de este territorio que está situado a las puertas de la capital y se define por un paisaje tan singular como desconocido.
La sebe del siglo XXI es una estructura circular ideada por la arquitecta María Auxiliadora Gálvez con un orificio central que simboliza la conexión entre el sol y la tierra. La pieza artística, que se inició el año pasado, se se teje en hacendera y con la tutela de la sabiduría ancestral de Justo, un vecino de Villavente de la Sobarriba, .
Las sebes son cercados que se usaban para proteger sembrados y ganados y para delimitar las fincas. Todavía las hay que mantienen su funcionalidad y las que se conservan forman parte de un paisaje que define el territorio leonés. La nueva sebe que se erige en un terreno comunal de Villavente, simboliza la defensa de las personas que dicen «sí a las energías renovables, pero no así».
Más allá de esta dimensión combativa, la sebe se ha convertido en un diálogo de la población con la naturaleza. «Aprender la técnica de las bilortas supone aceptar los ritmos de la naturaleza», explica Alfredo Escapa. Hay un tiempo para cortar las ramas y para tejerlas en el punto adecuado, como les ha ido enseñando el señor Justo. «Empezamos el año pasado y hemos trabajado sobre todo en otoño y en primavera», señala el artista leonés.
La escucha que los habitantes que no quieren las macroplantas solares no encuentran en las administraciones públicas y que les obliga a embarcarse en recursos judiciales, la ponen en este proceso de aprendizaje en contacto con la naturaleza. «Mediante la puesta en valor de las tradiciones populares queremos crear algo artístico, que generará una estructura bonita y útil», comenta Carlos Padilla, uno de los participantes.
La pieza no quedará como un mero símbolo de la revindicación. Como lo son las sebes, será un elemento vivo y abierto al público. Se convertirá en un espacio para observar los ritmos solares y apreciar de forma precisa la posición del sol según la posición de la Tierra en los movimientos que marcan los solsticios y equinoccios.
«Creemos que puede servir para enseñar a colegios y para recrear en otros pueblos, no solo en la comarca de La Sobarriba», precisa Carlos Padilla.
La nueva ‘sebe’ se estrenará en 2025. Mientras tanto, Narrativas Solares brilla en otras latitudes. Dos integrantes de la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Sobarriba lo presentaron recientemente en la Casa Encendida de Madrid. Asimismo, ha sido reconocido por el Observatorio de la Cultura La Fábrica como segundo proyecto ejemplar por su compromiso social y con el desarrollo sostenible en 2023, por detrás de la Fundación La Caixa.
Otro aval para Narrativas Solares es que el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 lo ha seleccionado «como ejemplo inspirador para una transición energética realemente justa» en la publicación ‘La cultura en las iniciativas de desarrollo sostenible: Casos inspiradores de trabajo en ODS en territorios rurales y urbanos’.