TRADICIONES
El ramo hortelano de Fresno de la Vega
Las mujeres del pueblo adornan el icono leonés de la Navidad con los productos de la huerta para cantarlo el día de Navidad
El ramo de Navidad de Fresno en la iglesia de San Miguel. C. F. MARCOS
La tradición del ramo de Navidad en León sigue viva y coleando. Más allá de los ejemplares gigantes que se alzan en diversas plazas de la ciudad están los que se preparan en los pueblos leoneses con armazones tan antiguos como los que custodian algunas iglesias de Omaña o con adornos que son auténticas señas de identidad de cada población. Como ocurre con la tradición belenística, se recrea en la decoración de estos ramos la vida o el pálpito de los pueblos, con un homenaje siempre presente a la naturaleza.
En el caso de Fresno de la Vega las mujeres del pueblo mantienen la tradición con un ramo de estructura triangular que es todo un homenaje a la huerta. Productos hortícolas, como ajos, ñoras y guindillas —los pimientos, los reyes de la huerta, no aguantan frescos hasta estas fechas-, manzanas y uvas de los barcillares se entremezclan con ramijos vegetales y cuelgan armoniosamente de la estructura decorada con cintas y un mantón, además de las rosquillas y las velas. En la base, los frutos secos y la miel, tan propios del invierno y las fiestas navideñas sirven como ofrenda. Hay costumbre en este pueblo de cantar el ramo el día de Navidad —antaño se hacía en Nochebuena en la misa del Gallo-, y esta tarde a las siete realizarán el ensayo para cumplir el ritual. El cura don José Luis, fallecido repentinamente, tenía previsto dar la misa en este día tanto en Fresno de la Vega como en Velilla de los Oteros.
El ramo de Navidad de Fresno de la Vega en la iglesia de San Miguel Arcángel.
La tradición oral ha legado a Fresno de la Vega varias versiones del canto del ramo de Navidad, como la de la señora Ángela que es la que más conocida. Y es que no hay ramo sin canto, aunque en la recuperación que se ha hecho de esta tradición en las últimas décadas ha primado el adorno material sobre la palabra y la música. El ramo ‘pimentero’ es de los pocos que guarda la esencia.