MÁS EFECTO INVERNADERO
El transporte lastra la merma de emisiones de CO2
Sigue recuperándose del parón vivido durante la pandemia de coronavirus de 2020
El ferrocarril es el medio de transporte menos contaminante. KAY FOSTERLING
El balance de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del año 2024 no anuncia buenas nuevas. Después de celebrar un descenso del 6,3% durante el anterior 2023, un informe independiente adelanta datos que revelan el nulo avance en la descarbonización de España en el pasado ejercicio.
El Basque Centre for Climate Change (B3C) y el Observatorio de la Transición Energética y la Acción Climática (OTEA) ofrecen datos adelantados de la trayectoria del año pasado que atisban una subida de casi un 1%. Esto deja una factura contaminante que no difiere sustancialmente de la que se tenía en el año 1990, el año de referencia para plantear los objetivos de descarbonización en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).
Así, las emisiones se sitúan ahora un 3,2% por debajo de aquel año, cuando la meta marcada por el Gobierno español es bajarlas un 32% en 2030. Solo quedan 6 años y un 30% del trabajo. Para lograrlo, habría que registrar un descenso anual del 5,6%. Son datos no oficiales que serán revisados en febrero.
El análisis detallado de las causas revela la causa del mal resultado de 2024: el transporte. El tráfico en todas sus modalidades —aéreo, marítimo, por carretera— está detrás del aumento del consumo de combustibles fósiles como el petróleo y el gas. Esto lastra los resultados logrados por el sector energético para descarbonizarse, demostrando una vez más que las renovables no son suficientes por sí solas para una economía menos contaminante.Esta pauta en el consumo, dice el informe, es generalizada tanto en el sector del transporte como de la industria. No obstante, sí destaca mucho el incremento de la quema de queroseno (12% más), el combustible utilizado en aviación. Esto no se debe a que sigue recuperándose del parón vivido durante la pandemia de covid de 2020, ya que la cifra supera a la de 2019.Más allá de la aviación, el sector transporte al completo es de nuevo el que tiene más peso en el global de las emisiones de GEI en 2024.
El ligero descenso en emisiones que mostró esta actividad en 2023 hizo pensar que había tocado techo el año anterior, pero no es así: «La subida de este año podría poner las emisiones del sector transporte por encima de las registradas en 2019. Ni la pandemia de covid ni la crisis energética han podido cambiar esta tendencia», concluyen.