Diario de León

SOLIDARIDAD

León busca familias para un verano saharaui sin desierto

Asped quiere ampliar el número de niños y niñas a acoger para el programa 'Vacaciones en Paz': «Hay muchos niños que no han salido"

Salida de niños de los campamentos para las Vacaciones en Paz con indumentaria tradicional en 2024.

Salida de niños de los campamentos para las Vacaciones en Paz con indumentaria tradicional en 2024.Mahfud Mohamed Lamin Bechri

Ana Gaitero
León

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El programa Vacaciones en Paz para el verano de 2025 ya está en marcha. Miles de niños y niñas de los campamentos de refugiados saharauis de Argelia esperan salir del infernal desierto durante un par de meses.

Librarles de temperaturas extremas —en verano se alcanzan los 50ºC— y proporcionarles atención médica y una convivencia con los valores de las familias españolas es el objetivo principal de este programa que se desarrolla desde hace tres décadas.

La asociación leonesa Asped tiene comprometidas 12 familias que repetirán con los mismos niños y niñas del año pasado —suelen repetir al menos dos veranos— y otras tres nuevas, pero quiere ampliar todo lo posible el número de acogimientos en León.

El tiempo apremia. Este año tienen que entregar la documentación el 15 de marzo y hay de plazo hasta el miércoles 12 para inscribirse como familia de acogida. Marta López, presidenta de Asped, da buenas razones para sumarse a las Vacaciones en Paz. «Les hace mucho bien sacarles de las temperaturas extremas y las revisiones médicas sirven para detectarles problemas de salud. Casi todos se van con gafas y revisiones bucodentales».

Emilia Barriada, una óptica ubicada en Ordoño II, colabora con el programa y financia las gafas, mientras que la aseguradora DKV se ocupa de los gastos extra de las revisiones bucodentales que no financia la Seguridad Social. «Estos gastos son a coste cero para las familias», indica Marta López.

Para esta voluntaria, el acogimiento de un menor saharaui «es una experiencia superbonita. Me llena hasta verles disfrutar de un simple yogur». Este año saldrán a las Vacaciones en Paz niños y niñas que nacieron en 2015. «Pero quedan muchos niños que no pueden salir», resalta al animar a las familias leonesas.

La acogida también tiene desafíos. «Son niños que vienen del desierto, que están todo el día en la calle y pueden ser muy moviditos. Necesitan actividad», advierte. Por su experiencia, «lo ideal es que vayan a familias con niños. Para una persona mayor pueden ser agotadores, pero siempre depende de cada caso», añade.

Llevarles a la playa, a la piscina o a las fiestas de los pueblos son algunas de las actividades que más disfrutan.

Marta López tuvo contacto con la experiencia de la acogida de niña. «Cuando tenía 10 años, mis padres acogieron a una niña saharaui», comenta. Luego vinieron otros niños. Pasó el tiempo y un buen día, «la primera niña que estuvo en nuestra casa contactó con nosotros por redes porque salía una de sus hijas».

Así fue como la familia volvió a incorporarse al programa Vacaciones en Paz. Ahora es ella quien, con la ayuda de sus padres, acoge a un niño y a una niña.

Cincuenta años en la Hammada

Las Vacaciones en Paz se prolongan desde primeros de julio hasta finales de agosto o primeros de septiembre. Los niños y las niñas saharauis, que tienen entre 8 y diez años de edad cuando participan en el programa, son los embajadores de una causa olvidada en el desierto.

Son los descendientes de la colonia española en el Sáhara Occidental que España abandonó hace casi cincuenta años, cuando Franco agonizaba.

Marruecos aprovechó la coyuntura para desplegar, el 6 de noviembre de 1975, la ‘Marcha Verde’ que supuso la ocupación de la antigua provincia española.

Una riada de refugiados salió de un desierto lleno de recursos naturales, como los codiciados fosfatos y ahora las tierras raras, en dirección al este. Su destino: la Hammada —’donde todo duele’— argelina, el desierto pedregoso, tan frío en las noches de invierno como abrasador en los días de verano.

Son siete asentamientos de jaimas y edificios de barro en territorio argelino, entre las fronteras de Marruecos y Mauritania. A algunos de los campamentos aún está llegando la luz y el agua se distribuye en camiones cisterna.

Varias generaciones de saharauis han nacido en los campamentos de refugiados de Tindouf. Se estima que viven en ellos unas 173.000 personas (49% mujeres y 51% hombres). El español ya es una lengua residual y muchos la han aprendido en Cuba, durante sus estancias por estudios.

Cincuenta años después de la estampida de España del Sáhara Occidental, la geopolítica favorece la ocupación marroquí y no hay visos del ansiado referéndum para decidir sobre la autodeterminación.

«La situación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental, anexionado por Marruecos en 1975, continúa siendo motivo de gran preocupación», según Amnistía Internacional.

Cómo apuntarse

Para participar en el programa Vacaciones en Paz de 2025 desde León hay que ponerse en contacto con Asped a través asped@gmail.com o en los teléfonos 699 91 44 24 (Raquel), 670 31 39 14 (Marta) o 676 33 54 99 (Patricia). Se pueden realizar las solicitudes hasta el 12 de marzo.

Casi 3.000 menores

En 2024, un total de 2.930 menores saharauis fueron beneficiarios del programa «Vacaciones en Paz», de los cuales una treintena llegaron a León y al Bierzo gracias a la implicación de las asociaciones y las familias.

Este año, 'Vacaciones en paz' cobra un cariz especial por cumplirse los 50 años de exilio de los saharauis en el desierto argelino de la Hammada

El acogimiento en familias leonesas evita a los niños el calor extremo, les permite acceder a revisiones médicas y conocer la cultura local

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