Debacle económica: el PIB cayó un 8,2% y se destruyeron 11.800 empleos

Cartel en un comercio de la calle La Rúa.
La pandemia del covid provocó una crisis sanitaria, económica y social sin precedentes en tiempos de paz. La economía de León sufrió la peor serie histórica. El Producto Interior Bruto (PIB) cayó en la provincia un 8,2% en 2020 con respecto al año 2019. El cierre de los sectores productivos para frenar la propagación del virus destruyó 11.800 empleos en León en un año en el que la tasa de actividad descendió un 48,51%, según los datos facilitados por la Federación Leonesa de Empresarios (Fele).
Con el Estado de Alarma llegó también el cierre de las fronteras. Las exportaciones de productos leoneses descendieron ese año un 10,7%, lo que se tradujo en una pérdida económica de 137 millones de euros.
Los que soportaron el peor daño colateral económico de la crisis sanitaria fueron los autónomos. 593 no pudieron soportar el embate de los cierres y la falta de actividad.
Restricciones a la movilidad
Las restricciones a la libre circulación de personas acordadas por las autoridades y la menor demanda de servicios turísticos tuvieron un fuerte impacto en el sector en la provincia. Las pernoctaciones registraron una caída del 63,1% respecto a 2019. También cayó en un 68% el número de viajeros. «Recordemos que Castilla y León fue una de las comunidades autónomas más restrictivas en cuanto a movilidad, lo que dificultó, lógicamente, la actividad en el sector turístico», destacan desde la Fele.
Tras de la debacle económica de 2020, la economía leonesa comenzó a recuperar la actividad, aunque a día de hoy todavía arrastra el impacto de una crisis que inició la ralentización del crecimiento en León. En 2021 y 2022 se recuperó y el PIB creció un 4% y 5%, respectivamente. En 2023 el crecimiento se vuelve a enfríar con un aumento en torno al 1-2%. En estos dos años posteriores al de la pandemia se perdieron en León 2.054 empresas, al no aguantar los efectos de la crisis y siguió en caída libre el número de autónomos, con una pérdida de 756 en 2022 y 525 en 2023, situándose en 34.979. En 2024 continúó una recuperación en torno al 1,4%, la tasa de actividad, un 48,2%, es la más baja de España y los autónomos se reducen en 214, quedando en 34.766. Un dato positivo es que mejora el espíritu emprendedor y se crean 512 empresas.
«El impacto de la pandemia en la economía de León ha sido severo, con una recuperación moderada y parcial los años posteriores. El mercado laboral ha sufrido un doble impacto: por un lado la pérdida de trabajadores debido a la emigración y el envejecimento, y por otro, el aumetno de costes laborales. El descenso en la tasa de actividad y la disminución de la población trabajadora reflejan un problema estructural que no se ha logrado corregir».
Para los empresarios, el reto de León está en transformar su estructura económica.