Edificios emblemáticos de León: la casa de Francisco Álvarez
C/ Juan Madrazo, número 14.
En diciembre de 1945, Francisco Álvarez solicitó autorización para construir una Casa de Vecindad en un solar achaflanado en la entonces calle Fernando de Castro (actual Roa de la Vega) c/v a Juan Madrazo, conforme a los planos elaborados por Isidoro Sainz-Ezquerra, a la sazón arquitecto municipal, y cuyas obras dirigió él mismo con Rutilio Fdez.
Llamazares como aparejador. El arquitecto proyectó el edificio con estructura mixta de muros de carga, pilares y vigas de hormigón en dobles crujías paralelas a las calles.
Excavó un sótano destinado a carboneras y almacenes.
La planta baja para tiendas y un portal centrado con su escalera y ascensor para subir a cuatro plantas con 8 viviendas de cinco y seis habitaciones distribuidas por un pasillo central entre la calle y un patio posterior.
En octubre de 1947, el propietario pidió autorización para ampliar los pisos de la mano izquierda con unas galerías pegadas a la medianera y elevar una quinta planta con 2 viviendas más. No conforme con ello, en noviembre del mismo año, Álvarez vuelve a solicitar licencia para levantar un ático retranqueado sobre la segunda crujía del edificio. Sainz-Ezquerra ideó las fachadas completamente revocadas, con voluntad simétrica y la clásica ordenación tripartita.
Abajo, los huecos de los locales y la portada enmarcada en el centro del chaflán. En el cuerpo principal, los alzados laterales abren balcones con antepechos opacos rematados en curva bajo pretiles metálicos, ventanas verticales sobre repisas y otros balcones más anchos vinculados a un chaflán que exhibe grandes ventanales en dos cuerpos cerrados y en voladizo enlazados por más balcones con idénticos antepechos y barandillas. Arriba, una cornisa da paso a los petos abalaustrados entre pedestales con bolas y torrecillas con vanos arqueados bajo chapitel empizarrado.
Y en el eje del chaflán, otro torreón con vano de medio punto bajo otro chapitel con pináculos en las esquinas… Arquitectura indecisa… Sainz-Ezquerra y su personal eclecticismo academicista, aquí más desornamentado: limpios vanos adintelados, balcones curvos, barandillas neomodernistas, prismáticos cuerpos volados… pero también balaustradas Decó, pedestales con bolas, pináculos piramidales y destacadas torres con chapiteles empizarrados de posible ascendencia escurialense… tratando de participar en el Historicismo favorecido por el Nuevo Régimen.