Diario de León

El eco leonés del Año del Pueblo Gitano en España

Reivindican al primer gitano que pisó León el 25 de marzo de 1425 como peregrino

Ana Gaitero
León

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Hace seiscientos años, cuando España aún no existía, un gitano pisó por primera vez las tierras leonesas acompañado de un grupo de hombres y mujeres. Era el 25 de marzo de 1425 cuando los «egipcianos», portadores de una bula del papa Martin V, recibieron una limosna de 300 maravedíes del Cabildo de la Catedral por una razón muy especial. Eran «cristianos verdaderos e otorgava muchos perdones a todos los que le fiziessen limosnas», según consta en un documento del archivo catedralicio.

La llegada de los 'egipcianos' a León se produjo apenas dos meses y medio después de que, el 12 de enero de 1425, el rey Alfonso V de Aragón firmara un salvoconducto para que Juan de Egipto la Menor y el grupo que le acompañada, considerado el primer gitano que llegó a la península, se moviera con libertad por los territorios de su corona.

Los historiadores creen, cada vez con más vehemencia, que aquel Juan es el mismo caballero sin nombre que entró en León, siguiendo la senda del Camino de Santiago. Y que además llegaron como peregrinos, ya que la supuesta bula de Martín V, «ofrecía indulgencias a quienes ayudaran a los peregrinos».

La figura de Juan de Egipto la Menor fue reivindicada ayer junto al mural conmemorativo de la presencia del pueblo gitano en la ciudad por la Plataforma Gitana de León 8 de abril en el manifiesto del Día Internacional del Pueblo Gitano, que tiró de memoria para apuntar al futuro, y que dio Año del Pueblo Gitano en España un «eco especial» en León.

«Desde León, reivindicamos con firmeza el reconocimiento pleno y efectivo de nuestra contribución histórica, social y cultural a la ciudad de León y a España en conjunto. Nuestra historia no es una historia aparte, sino una parte integral de la historia leonesa española», subrayaron las jóvenes que leyeron la proclama.

Más allá de la celebración también recuerda el Día Internacional del Pueblo Gitano, instaurado en 1971 en Londres en el primer congreso romaní el 8 de abril, que «han sido siglos de incomprensión, discriminación y persecución». «Desde las primeras medidas antigitanas hasta normativas más recientes, se ha intentado restringir nuestra libertad, asimilar nuestra cultura y borrar nuestra identidad diferenciada», recalcaron.

La tradición oral ha sido el bastión de su memoria resiliente y ha dejado huella en León. «Es crucial entender que la esencia de la cultura gitana, con sus valores, su música, su arte y su historia oral, ha dejado una huella también en el tejido social-cultural de León», reivindicaron los gitanos y las gitanas de León.

Pero el antigitanismo «sigue siendo una realidad palpable» en «la educación, la sanidad, la vivienda y el empleo, la brecha social, la esperanza de vida y la memoria histórica del pueblo gitano», denunciaron. Para combatir esta exclusión piden «políticas públicas decididas» y «con recursos suficientes» que erradiquen el antigitanismo y las desigualdades al tiempo que reclamaron, como «una necesidad imperativa», el Estatuto Cultural del Pueblo Gitano: «Necesitamos a toda la sociedad para su reconocimiento y puesta en marcha».

El alcalde de León, José Antonio Diez, junto a miembros de la Corporación y de la Junta Vecinal de Armunia, subrayó que los gitanos y León llevan seis siglos «caminando juntos, andando juntos», al señalar que este «pueblo nómada se ha enraizado» y ha encontrado en León "un espacio donde habitar y celebrar sus vidas».

Mucho han cambiado las vidas gitanas en estos seis siglos. El pueblo gitano ha sobrevivido a los intentos de exterminio con medidas 'legales' como la Pragmática de los reyes católicos, de 1499, que pretendía quitarles los derechos que les habían concedido como peregrinos, o la Gran Redada del 30 de julio de 1749 de Fernando VI , los decretos de esclavitud del siglo XIX en Rumanía y el holocausto nazi de 1941.

En León, en el siglo XXI, conviven generaciones que nunca asistieron a la escuela con las primeras promociones de universitarios y universitarios y el mercado ya no es la única salida laboral. «En cualquier sitio hay un gitano trabajando», recalca Enrique 'Gatito'.

Con la expresión romá «¡Opre Romá, Opre Ronja!» (Viva el pueblo romaní, viva el pueblo gitano!) se dio paso al himno Gelem, Gelem que es una reivindicación de la historia de los gitanos en el mundo.

El broche final lo puso Benjamín Jiménez, tío Puncho, que se arrancó a cantar acompañado por el baile espontáneo de su prima Toñi.

En nombre de la Plataforma Gitana de León 8 de Abril, Enrique «Gatito», mediador cultural del municipio, agradeció al Ayuntamiento de León y en particular al alcalde, José Antonio Diez, y la concejala de Cultura, Elena Aguado, el apoyo a todos los actos.

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