Diario de León

Arte para abrir grietas de futuro desde Ponferrada

Concomitentes presenta su proyecto Arte para Reparar la Tierra en La Térmica Cultural

Alfredo Escapa con participantes del proyecto Narrativas Solares en La Sobarriva.

Alfredo Escapa con participantes del proyecto Narrativas Solares en La Sobarriva.concomitentes

Ana Gaitero
León

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Los territorios que han sufrido la reconversión minera tienen una doble herida. La del pasado, porque fueron contaminados y transformados por la actividad extractiva y la del presente por la sensación de abandono. Viven en el no futuro.

Coser y sanar estas heridas a partir de arte generado en procesos de participación ciudadana es el objetivo del proyecto Art Living Lab to Repair the Land (Arte para Reparar la Tierra) financiado por la Comisión Europea a través del programa Europa Creativa.

La Térmica Cultural de Ponferrada se convierte esta mañana en el foco teórico de este proyecto que se materializa simultáneamente en Barruelo de Santullán (Palencia), Croacia y Alemania. «Se trata de crear un espacio participativo a lo largo de dos años de trabajo para generar una obra de arte», explica Fran Quiroga, director de Concomitentes.

En Ponferrada quieren «tramar vínculos entre los territorios de transición justa» para que los prototipos que se generen se puedan implantar en otros contextos en el futuro. «Se trata de ayudar a que territorios que se ven abocados al fracaso se conecten con la innovación social que está emergiendo todavía a pequeña escala y sirva para crear una ensoñación colectiva» para sacarlos del agujero.

Fran Quiroga, director de Concomitentes.

Fran Quiroga, director de Concomitentes.Concomitentes

Concomitentes usa «la potencia que tiene el arte» para despertar el debate en el que sean las propias personas que habitan el territorio (o que lo desean habitar) quienes formulen las soluciones. «No es solo la obra de arte, es una excusa para ver qué hacer», precisa Quiroga. Arte para Reparar la Tierra no mira con nostalgia al pasado, que también fue duro, sino que busca la oportunidad «para pensar hacia qué futuro queremos llegar».

El proceso de escucha a vecinos y vecinas es el punto de partida en los territorios donde se desarrollará el proyecto. En Ponferrada «estableceremos el marco teórico de la restauración, en torno a la idea de economías circulares y de que todo en sí es frágil», apunta.

"En las zonas mineras hay heridas físicas y sobre todo una gran herida emocional. Han sido tratados injustamente y ahora olvidados"Alfredo Escapa, mediador de Narrativas Solares y Secuelas Energéticas

Bajo la idea de reparar está también la toma de conciencia de comprar menos y de usar más la costura, el cuidado y la reparación, al igual que la incorporación de las humanidades y al arte a las soluciones para abrir vías de futuro en estos territorios castigados.

Mario Pansera, investigador del decrecimiento, ahondará en el derecho a la reparación, que se puede aplicar a los móviles, que se estropean por obsolescencia programada, igual que a los territorios heridos a causa del cierre de la industria.

Belén Sola, profesora de la Universidad de León, habla de proyectos artísticos a través de los que una comunidad es capaz de contar que le duele y reparar ese dolor. «No se trata de hurgar en la herida, sino de repararla», insiste Quiroga. Sin reparación, «solo estamos a la queja y al no hay futuro», añade. La propuesta de Concomitentes «no es una ilusión de cuatro utópicos, es posible. Ya se están dando procesos que intentan reparar esa heridas». Concomitentes tiene experiencia con más de 500 obras generadas desde la participación comunitaria y se adentra por primera vez en los territorios de la transición justa.

"Arte para Reparar la Tierra trata de ver, con la participación vecinal, que se puede hacer en aquellos territorios que han sufrido la reconversión"FRAN QUIROGA, DIRECTOR DE CONCOMITENTES

El mediador de Narrativas Solares (en la Sobarriba) Alfredo Escapa lo es ahora también de ‘Secuelas energéticas’, el proyecto en Barruelo de Santullán, una población marcada por las heridas físicas de la minería —un lavadero ocupa el espacio más abierto del pueblo y por el que el pueblo no puede ni pasar— y sobre todo por la «herida emocional» que se agranda con intervenciones como la restauración de una escombrera sin consultar ni tener en cuenta los ecosistemas que estaba generando. «Es como si se les arrebatara también su historia», explica. Arrancaron en enero y lo más sorprendente es que en un territorio marcado por las narrativas masculinas son las mujeres las más activas y con más ganas tienen de abrir grietas hacia el futuro. Desde enero reúnen a vecinos y vecinas en este municipio palentino que llegó a contar con 12.000 habitantes y ahora está en 1.200, mientras que el pueblo de Barruelo del Valle no llega al medio centenar.

«A partir de ahora empezaremos a decidir qué artistas elegimos y luego se encargará la obra», explica. Puede ser una escultura o una acción performativa y su tendrá que estar acabada el 31 de diciembre de 2026. 

«Queremos abrir brecha en una zona minera que ha sido víctima del extractivismo y señalar que la gente que habita la España vaciada merece el mismo respeto que los habitantes de Madrid», apunta al hacer ver que estas comarcas pasan a ser territorios de extractivismo solar o eólico, con la excusa de las renovables como se puede observar en un gigantesco parque solar entre Osorno y Aguilar de Campoo. 

Escapa reivindica la capacidad del arte para abrir brecha en el futuro en estos territorios y no fiarlo exclusivamente al turismo. «Es un territorio herido que se puede sanar». Arte para Reparar la Tierrra es «justicia restaurativa».

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