Dorsales de León dan vida a una escuela en Katmandú
Primera carrera solidaria ‘1 km 1 vida Sariegos’ a favor de la Fundación Vicente Ferrer
El barrio de viviendas inaugurado en India con fondos de la carrera '1 km 1 vida'.
«Donde un año vimos una explanada, al año siguiente asistimos a la entrega de unas viviendas pequeñas, humildes y dignas». Tres leoneses voluntarios de la Fundación Vicente Ferrer sintetizan en esta frase cómo se cumplen los objetivos y se invierten las donaciones que se recaudan en las carreras 1 km 1 vida que se celebran desde 2015 en Anantapur, India. Este domingo, en Sariegos, se replica esta carrera a escala local para apoyar la construcción de escuelas para que 250 niñas y niños del valle de Katmandú, en Nepal, accedan a la educación infantil mientras sus madres y padres trabajan en la fabricación de ladrillos.
Los 350 dorsales que correrán este domingo en la Carrera Solidaria 1km 1 vida Sariegos aportarán 5.250 euros al proyecto, más lo que se recaude por el dorsal 0 ( se pueden hacer las inscripciones en la web 1km1vida.org/sariegos). Se trata de «dar educación digna» a niños y niñas de 3 a 6 años cuyas familias emigran temporalmente a Katmandú en lugar de que permanezcan en la calle y expuestos a la contaminación, pues los hornos funcionan con carbón.
Ayer por la mañana, cuando el voluntariado leonés de la FVF presentó en la Diputación de León la carrera de este domingo tan solo quedaban seis dorsales disponibles para correr. Cada paso, cada dorsal y cada participante se convertirán en pilares fundamentales para el acceso a la educación que cambiará el futuro de toda una generación. «No se trata solo de correr; se trata de dar pasos firmes hacia un mundo más justo», destacaron Ángeles Rodríguez, Eugenia Roig y Alfredo González.
Un momento de la presentación de la carrera solidaria.
La carrera se desarrollará en tres circuitos diferentes en las modalidades de caminata, marcha nórdica, carrera y recorrido inclusivo. Para marcha nórdica y carrera hay dos circuitos de 5 y 10 kilómetros, mientras que el recorrido inclusivo es de 2 kilómetros. Las personas que van como apoyo de las personas con discapacidad no tienen que pagar dorsal y la organización ha promovido la financiación de dorsales para personas que carecen de recursos.
Además del apoyo del Ayuntamiento de Sariegos en toda la logística, la organización destacó los 30 dorsales adquiridos por la Universidad de León en virtud del convenio con la Fundación Vicente Ferrer para ofertar al alumnado, junto con la aportación de voluntariado universitario.
Momento de la entrega de las viviendas de la FVF en India en octubre.
Otra pieza clave en el evento, que se propone disfrutar como una jornada de convivencia en torno al deporte y la solidaridad, es el respaldo del Club Deportivo Corazón Corredor de León, así como al valioso apoyo de diversas asociaciones y empresas locales leonesas que se han sumado al proyecto.
«No competimos con otras carreras ni corremos para competir», señalan los voluntarios al subrayar que todo el dinero que se recauda de los dorsales va a parar a los programas de la Fundación Vicente Ferrer. Con la carrera solidaria 1km 1vida Sariegos se pone en marcha la versión leonesa con la idea de ampliar la participación en futuras ediciones.
Una de las voluntarias con mujeres beneficiarias de las viviendas.
Cada persona participante recibirá una medalla como símbolo del triunfo de la solidaridad que elaboran artesanalmente mujeres con diversidad funcional en la empresa Aame (Ella, en telegu) promovida desde la fundación.
La oenegé ha recibido un millón y medio de euros desde que en 2015 el corredor de ultramaratones Juan Manuel Vieira pusiera en marcha esta iniciativa solidaria a través del deporte. La leonesa Ángeles Rodríguez participa en la carrera 1km 1 vida en Anantapur. Su semilla se ha cristalizado en León en un numeroso grupo que cada año (excepto dos por la pandemia) va a correr a Anantapur.
Son pequeñas viviendas adaptadas al terreno.
«Algún año, el dinero ha servido para reconstruir un pueblo entero», señalan. El año pasado, los voluntarios leoneses vivieron el emocionante momento de la entrega de viviendas, unas pequeñas y sencillas casas que se elevan medio metro sobre el terreno para evitar los daños por las inundaciones o las serpientes. «El próximo año esperamos ver en Nepal las escuelas», señalan, seguros de que la Fundación Vicente Ferrer cumplirá. «Marcan un objetivo y se logra», resaltan. Igual que «vemos la evolución de los niños apadrinados por 21 euros al mes».