Diario de León

Alerta sanitaria en Europa: la EMA investiga un caso letal de encefalitis vinculado a la vacuna contra la varicela

La agencia ha puesto bajo la lupa a dos vacunas contra la varicela, Varilrix y Varivax

La vacuna fue fatal para un niño fallecido en Polonia.

La vacuna fue fatal para un niño fallecido en Polonia.EFE

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La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha puesto bajo la lupa a dos vacunas contra la varicela, Varilrix y Varivax, tras un caso trágico en Polonia, donde un niño falleció por encefalitis —una inflamación del cerebro— pocos días después de recibir Varilrix. El Comité de Seguridad (PRAC) de la EMA está revisando el riesgo conocido, aunque raro, de esta complicación para determinar si son necesarias medidas regulatorias. Mientras tanto, este incidente ha reavivado el interés por la varicela, una enfermedad común pero no exenta de riesgos. ¿Qué es la varicela, cuál es su origen histórico y cómo ha evolucionado su impacto a lo largo del tiempo?

Un caso que enciende las alarmas

El caso reportado en Polonia involucró a un menor que desarrolló encefalitis tras ser vacunado con Varilrix, falleciendo días después. Como medida inmediata, las autoridades polacas suspendieron la distribución del lote afectado. La EMA, por su parte, ha iniciado una investigación exhaustiva para evaluar si este evento está directamente relacionado con la vacuna y si se requieren cambios en su uso. Varilrix y Varivax, ampliamente utilizadas en la Unión Europea, contienen virus vivos atenuados de la varicela y están autorizadas para niños a partir de los 9 meses en ciertos casos y de los 12 meses en general. Aunque la encefalitis es un efecto secundario raro, ya figuraba en la información del producto, detectado durante la vigilancia posterior a la comercialización.

¿Qué es la varicela?

La varicela es una enfermedad infecciosa altamente contagiosa causada por el virus varicela-zóster (VZV), un miembro de la familia de los herpesvirus. Se caracteriza por una erupción cutánea con ampollas llenas de líquido, acompañada de fiebre, picazón y malestar general. Aunque afecta principalmente a niños de 2 a 8 años, puede presentarse en cualquier edad, siendo más severa en adolescentes, adultos, mujeres embarazadas y personas inmunocomprometidas.

Así se ve la varicela en un microscopio.

Así se ve la varicela en un microscopio.UNSPLASH

El virus se propaga por contacto directo con las lesiones cutáneas o a través de gotículas respiratorias al toser o estornudar. Una persona infectada es contagiosa desde uno o dos días antes de que aparezca la erupción hasta que todas las ampollas se conviertan en costras, lo que suele tomar entre 5 y 7 días. En la mayoría de los casos, la varicela es una enfermedad leve que se resuelve sin complicaciones. Sin embargo, puede derivar en problemas graves como infecciones bacterianas de la piel, neumonía, encefalitis o, en casos raros, incluso la muerte. Además, el virus varicela-zóster permanece latente en el cuerpo y puede reactivarse años después como herpes zóster, una afección dolorosa más común en adultos mayores.

Orígenes históricos de la varicela

La varicela ha acompañado a la humanidad durante siglos, aunque su identificación como enfermedad distinta fue un proceso gradual. Los registros más antiguos de una enfermedad similar a la varicela datan del siglo IX, cuando el médico persa Muhammad ibn Zakariya al-Razi (Rhazes) describió una afección eruptiva que diferenciaba de la viruela, otra enfermedad devastadora de la época. Sin embargo, no fue hasta el siglo XVI que el médico italiano Giovanni Filippo Ingrassia propuso el término “varicela”, derivado del latín variola (viruela), debido a la similitud de las erupciones, aunque la varicela era notablemente menos letal.

Durante siglos, la varicela se consideró una enfermedad inevitable de la infancia. En muchas culturas, se organizaban incluso “fiestas de varicela” para exponer deliberadamente a los niños al virus, con la creencia de que era mejor contraerla en la infancia, cuando las complicaciones son menos probables. Sin embargo, esta práctica conllevaba riesgos, ya que no todos los casos eran benignos.

El virus varicela-zóster fue identificado formalmente en el siglo XX, gracias a los avances en la virología. En 1954, Thomas Weller aisló el virus en cultivos celulares, un hito que abrió la puerta al desarrollo de vacunas. La conexión entre la varicela y el herpes zóster fue confirmada en las décadas siguientes, cuando se descubrió que el mismo virus causaba ambas enfermedades.

La trayectoria de la varicela a lo largo de la historia

Antes de la llegada de las vacunas, la varicela era una enfermedad universal. En regiones sin programas de vacunación, aún afecta a millones de personas cada año. En la Europa premoderna, la varicela era endémica, con brotes regulares en comunidades donde los niños no inmunizados eran la norma. Aunque la mayoría se recuperaba, las complicaciones, como la encefalitis o las infecciones bacterianas secundarias, podían ser mortales, especialmente en ausencia de antibióticos o cuidados médicos modernos.

En el siglo XX, los avances en la atención médica redujeron la mortalidad por complicaciones, pero la varicela seguía siendo una carga significativa. En Estados Unidos, antes de la introducción de la vacuna en 1995, se reportaban alrededor de 4 millones de casos anuales, con unas 10,000 hospitalizaciones y entre 100 y 150 muertes, principalmente en niños.

El desarrollo de la vacuna contra la varicela marcó un punto de inflexión. En 1974, el científico japonés Michiaki Takahashi creó la primera vacuna, basada en una cepa atenuada del virus (cepa Oka). Esta vacuna, que inspiró productos como Varilrix y Varivax, comenzó a usarse en Japón en la década de 1980 y se extendió globalmente en los años siguientes. En países con programas de vacunación generalizados, los casos de varicela han disminuido drásticamente, hasta en un 90% en algunas regiones, junto con una reducción significativa de hospitalizaciones y muertes.

Sin embargo, la vacunación no está exenta de controversias. Algunos cuestionan su necesidad, argumentando que la varicela es generalmente benigna, mientras que otros señalan que la exposición natural podría ofrecer una inmunidad más duradera. Además, casos raros como el reportado en Polonia destacan la importancia de la vigilancia continua para garantizar la seguridad de las vacunas.

La investigación en curso y el futuro

La revisión del PRAC sobre Varilrix y Varivax busca esclarecer si el caso de encefalitis en Polonia es un incidente aislado o si indica un riesgo que requiere medidas adicionales, como ajustes en las guías de uso o controles más estrictos de los lotes de vacunas. Mientras tanto, la EMA asegura que ambas vacunas pueden seguir usándose según las indicaciones aprobadas, destacando que los beneficios de prevenir la varicela superan ampliamente los riesgos de efectos secundarios raros.

Para los padres, este caso subraya la importancia de estar informados. Aunque las complicaciones graves son poco frecuentes, síntomas como fiebre persistente, convulsiones o cambios neurológicos tras la vacunación deben ser atendidos de inmediato. Los expertos también recuerdan que la vacunación ha transformado la varicela de una enfermedad universal a una prevenible, salvando innumerables vidas.

Un equilibrio entre prevención y vigilancia

La varicela, con su larga historia, ha pasado de ser una enfermedad temida pero aceptada a una controlada gracias a la ciencia moderna. Sin embargo, incidentes como el de Polonia recuerdan que la seguridad de las vacunas debe ser monitoreada constantemente. La investigación de la EMA será clave para mantener la confianza en los programas de vacunación, que han cambiado el curso de esta enfermedad a nivel global.

Para más información sobre la varicela, las vacunas o las investigaciones en curso, consulta los sitios oficiales de la EMA o tu autoridad sanitaria local. La salud pública depende de la transparencia y la acción coordinada, y este caso es un recordatorio de que la ciencia nunca deja de aprender.

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