Polillas gigantes invaden España: así es la plaga que acecha a León (y no es en la ropa)
Su tamaño y desconcierto al moverse provocan inquietud: la polilla que llega provoca grima, aunque mejor documentarse acerca de esta especie, la Autographa gamma

Polilla, en una imagen de detalle.
Un zumbido inquietante, sombras aladas que revolotean en la noche y un tamaño que hace dudar si son insectos o pequeños pájaros. España está bajo el asedio de una plaga de polillas gigantes, conocidas como Autographa gamma, que han transformado la primavera de 2025 en un espectáculo tan fascinante como perturbador. Desde las soleadas costas de Murcia hasta los barrios de Madrid, pasando por Castilla-La Mancha y Cataluña, estas criaturas de hasta 5 centímetros de envergadura han irrumpido en hogares, jardines y redes sociales, generando un fenómeno viral que no pasa desapercibido. Pero, ¿qué hay detrás de esta invasión? ¿Llegarán a León?
Una explosión alada sin precedentes
No es una escena de película de terror, aunque lo parezca. En las últimas semanas, media España ha reportado una presencia masiva de polillas Autographa gamma, una especie migratoria conocida por su capacidad de recorrer cientos de kilómetros. Según la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA), no se trata de una plaga destructiva, sino de un evento biológico amplificado por un cóctel climático perfecto: una primavera húmeda, con lluvias que alimentaron la vegetación, seguida de un calor inusual y vientos cálidos del norte de África que impulsaron la migración de estas polillas desde el Mediterráneo.
En Murcia, los vecinos de barrios como La Fama o El Carmen han compartido vídeos en TikTok mostrando polillas posadas en lámparas o revoloteando en cocinas, acumulando millones de visualizaciones bajo el hashtag #InvasionPolillas. En Barcelona, el Eixample se ha convertido en un escenario de avistamientos nocturnos, mientras que en Albacete y Cuenca, los agricultores temen por sus cultivos, ya que las larvas de estas polillas pueden dañar plantas como la lavanda o el maíz. El fenómeno, que comenzó en abril, ha alcanzado su punto álgido en junio de 2025, sorprendiendo por su intensidad y extensión geográfica.
¿Por qué ahora? El cambio climático en juego
El culpable principal de esta invasión tiene un nombre: cambio climático. Las temperaturas de 2025, más elevadas de lo habitual, han permitido que las larvas de la Autographa gamma sobrevivan en mayor número, mientras que las lluvias de abril crearon un paraíso de vegetación para su alimentación. Además, las corrientes de aire cálido han actuado como una “autopista” para estas polillas, llevándolas desde el norte de África hasta el corazón de España.
León, en la mira de las polillas
Aunque León no está entre las zonas más afectadas, los expertos advierten que la provincia podría sumarse pronto a la lista. Castilla y León ya ha registrado avistamientos esporádicos en 2025, según medios nacionales, y las condiciones en León son ideales para estas polillas. Sus áreas verdes, como los alrededores del río Bernesga o el parque de Quevedo, ofrecen alimento para las larvas, mientras que el clima cálido de junio podría atraer a estas migrantes aladas a zonas urbanas.
Si los vientos cálidos persisten, es probable que veamos más polillas en el noroeste. En León, donde las terrazas y los bares al aire libre son un sello de la primavera, la llegada de estos insectos podría generar sorpresa y alguna que otra anécdota viral. Sin embargo, el impacto sería más molesto que peligroso, ya que las polillas adultas no pican ni transmiten enfermedades, aunque sus larvas pueden contaminar alimentos almacenados.
Un impacto más viral que dañino
A diferencia de las polillas de la ropa, la Autographa gamma no destruye tejidos ni causa estragos en los hogares. Sin embargo, su tamaño y su vuelo errático han desatado reacciones que van desde el asombro hasta el pánico. En Madrid, los balcones iluminados se han convertido en imanes para estos insectos, que son atraídos por la luz artificial.
El impacto económico es limitado, pero no inexistente. En regiones agrícolas como Castilla-La Mancha, las larvas han afectado cultivos de lavanda, un problema que podría replicarse en León si las polillas se establecen en zonas rurales. Además, el aumento de consultas a empresas de control de plagas ha disparado los servicios de fumigación en ciudades como Murcia y Barcelona, aunque los expertos insisten en que no es necesario recurrir a medidas drásticas.
Cómo proteger tu hogar (y mantener la calma)
Para los leoneses que quieran prepararse ante una posible llegada, aquí van algunas estrategias prácticas y respetuosas con el medio ambiente:
- Aromas que repelen: Las polillas detestan los olores de lavanda, menta, cedro o citronela. Coloca bolsitas con estas hierbas en despensas o armarios, o usa aceites esenciales en difusores para mantenerlas alejadas.
- Mosquiteras y limpieza: Instala mosquiteras en ventanas y puertas, y mantén los alimentos en recipientes herméticos. Limpia regularmente las despensas para eliminar restos que puedan atraer a las larvas.
- Trampas naturales: Las trampas de feromonas, disponibles en ferreterías, capturan machos y reducen la reproducción. Evita los insecticidas químicos, ya que las polillas adultas mueren en pocos días de forma natural.
- Menos luz, menos problemas: Reduce la iluminación exterior por la noche, ya que las polillas son atraídas por las lámparas. Opta por bombillas de luz cálida en lugar de blanca para minimizar su interés.
